El indicador global de subsidios agropecuarios, el Producer Support Estimate (PSE) elaborado por la OCDE, registró en 2025 un valor sin precedentes de 957 000 millones de dólares, superando en 11 % al de 2024 y en 29 % al de 2015. El cálculo abarca a 56 países y refleja el apoyo total que los gobiernos destinan al sector agrícola.
Crecimiento del apoyo
Entre 2023 y 2025 la proporción del apoyo respecto al valor de la producción subió del 17,6 % al 19,1 %. El informe publicado este martes señala que “este incremento ha revertido una tendencia a la baja a largo plazo en relación con la producción”.
Impacto en los consumidores
El documento advierte que, en conjunto, los consumidores absorbieron una carga implícita de 204 000 millones de dólares anuales derivada de las políticas de subsidios. “El apoyo público al agro sigue basándose, en gran medida, en políticas que alteran los precios de mercado”, indica el estudio.
Desigualdades y distorsiones
Casi la mitad del apoyo total se concentra en formas consideradas altamente distorsionadoras. En países como Noruega y Suiza, el subsidio representa alrededor del 50 % de los ingresos brutos agropecuarios, mientras que en Vietnam y Argentina las medidas mantienen los precios internos por debajo de los internacionales, generando transferencias de los productores a los consumidores superiores al 10 %.
Los subsidios varían también según el commodity: azúcar, colza, maíz y leche reciben los niveles más elevados de apoyo. El informe concluye que “la aplicación desigual de las formas de apoyo que más distorsionan el mercado, tanto entre países como entre productos, reduce aún más la eficiencia en el uso de los recursos”.