La carrera de Medicina en Cuba dedica 420 horas obligatorias a contenidos políticos y militares a lo largo de sus seis años, según un informe de la Asociación Raíces de Esperanza en España que analizó el Plan de Estudios E, vigente de forma progresiva desde 2019. El documento compara ese esquema con los programas de España y Estados Unidos y concluye que la formación ideológica y de defensa ocupa un lugar central en el currículo de los futuros médicos.
Cómo se reparten las horas
Del total, 216 horas corresponden a Marxismo-Leninismo e Historia de Cuba. El desglose que presenta el estudio asigna 152 horas a la primera y 64 a la segunda. Las otras 204 pertenecen a Preparación para la Defensa y Medicina de Desastres.
El informe cita las indicaciones metodológicas del Ministerio de Educación Superior cubano, que definen el Marxismo-Leninismo no como "una asignatura más del plan de estudio" sino como una "ciencia guía" para el desarrollo del conocimiento científico. Los autores leen esa definición como una subordinación de la formación médica a una orientación política.
El Plan de Estudios E contempla 9.524 horas de cursada en total. Según la investigación, sus objetivos incluyen la defensa de la ideología de la Revolución cubana y del proyecto socialista, además de las competencias clínicas y científicas habituales.
Defensa por encima de Farmacología
Las 204 horas de Preparación para la Defensa y Medicina de Desastres superan las 80 de Farmacología Médica, las 80 de Metodología de la Investigación y las 86 de Psicología Médica, de acuerdo con el documento.
El estudio sostiene que esa materia no se limita a la respuesta sanitaria ante catástrofes: incluye contenidos sobre la doctrina de la "Guerra de todo el Pueblo", la seguridad nacional y el sistema defensivo territorial cubano. Para los autores, eso incorpora una dimensión militar a la identidad profesional del médico.
Valores, evaluación y permanencia
El informe también apunta al sistema de valores del plan, que enumera patriotismo, internacionalismo y antiimperialismo. Los autores vinculan esos principios con un compromiso político que, según advierten, puede incidir en la evaluación, la permanencia académica y el acceso a especialidades.
En esa línea, el documento cuestiona el parámetro de "Integralidad", que a su juicio excede el desempeño académico y clínico y valora la adhesión de los estudiantes a las actividades del Partido Comunista de Cuba y de las organizaciones estudiantiles oficiales.
La comparación internacional
El estudio contrasta el modelo cubano con el Grado en Medicina de España, organizado en 360 créditos del Sistema Europeo de Transferencia y Acumulación de Créditos y centrado en la formación biomédica, clínica y ética. Para Estados Unidos toma los estándares del Liaison Committee on Medical Education, que incluyen pensamiento crítico, método científico, identificación de sesgos y resolución de problemas basada en pruebas.
La investigación incorporó además 114 encuestas válidas a estudiantes de Medicina de distintas Universidades de Ciencias Médicas de Cuba, según consigna el propio informe.