Malawi gana protagonismo como destino de safari y turismo de lago en el este de África, impulsado por la recuperación de sus áreas protegidas y la magnitud del lago que cubre más del 20 % del territorio nacional, informó National Geographic en su publicación de destinos para 2027.

Parques que renuevan la fauna

Los parques nacionales de Liwonde y la Reserva de Vida Silvestre de Majete son los principales focos de avistamiento de los llamados Cinco Grandes (león, elefante, búfalo, leopardo y rinoceronte). Ambos espacios son gestionados por African Parks en coordinación con el gobierno malauí y han sido escenario de programas de reintroducción de especies. En Majete, los rinocerontes volvieron en 2003, los elefantes en 2006, los leones en 2012 y los guepardos en 2019.

"Los esfuerzos de conservación están impulsando el interés turístico," señaló National Geographic.

Los visitantes pueden recorrer Liwonde en vehículos 4x4 o a pie, y también navegar por el río Shire para observar fauna ribereña. En Majete, los safaris terrestres siguen siendo la opción más popular.

El lago como eje turístico

El lago Malawi, uno de los mayores y más profundos lagos de agua dulce del planeta, constituye un atractivo complementario al safari. Sus costas albergan playas de arena, pueblos pesqueros y la isla de Likoma, recomendada para practicar kayak, vela y buceo. La pesca artesanal alimenta la gastronomía local y el entorno lacustre ofrece oportunidades para el turismo de aventura durante todo el año.

Cuándo visitar

El clima varía marcadamente según la estación. De mayo a agosto predomina la temporada seca, con temperaturas moderadas y noches frías en las áreas altas. Septiembre y octubre son los meses más cálidos y secos; la escasez de agua concentra a los herbívoros cerca de los bebederos, facilitando su observación. Entre noviembre y abril se presentan altas temperaturas, humedad y lluvias, lo que vuelve el paisaje más verde y favorece la observación de aves migratorias.

Perspectivas

Con una afluencia turística todavía menor que la de sus vecinos de África oriental, Malawi apuesta por combinar la conservación de la biodiversidad con experiencias de montaña y lacustres, ofreciendo itinerarios que se adaptan a distintas temporadas y tipos de viajero.

"La combinación de reservas de fauna y zonas de descanso junto al agua permite armar itinerarios con propuestas diferentes," indica la guía de National Geographic.

El país sigue trabajando en la expansión de infraestructuras y la promoción internacional para consolidarse como una opción integral de aventura y naturaleza.