El papa León XIV arribó a París el viernes y dio inicio a una gira de Estado de cuatro días que incluirá ceremonias y reuniones en la capital, Lourdes y Metz, concluyendo el lunes.
Misa al aire libre en la Concordia
Una enorme cubierta blanca se instaló en la Plaza de la Concordia para proteger el altar que el pontífice celebrará el sábado. Se estima la presencia de 600.000 fieles, que se congregarán también en los Campos Elíseos, bajo una estructura que enlaza la plaza con el Arco de Triunfo.
Diálogo con autoridades y organismos
Tras la misa, el papa se reunirá con el presidente Emmanuel Macron en el Palacio del Elíseo. Más tarde, visitará la sede de la UNESCO, donde se espera que aborde los riesgos de la inteligencia artificial. En una entrevista reciente, el pontífice pidió “desarmar” esa tecnología para evitar que domine a la humanidad.
"Francia se ha convertido en un laboratorio avanzado del catolicismo en las democracias occidentales", señaló François Mabille, director del Observatorio Geopolítico de la Religión.
Paradas en Lourdes y Metz
El domingo el pontífice viajará a Lourdes, donde oficiará una misa cerca de la gruta de Bernadette y mantendrá una reunión privada con siete víctimas de abusos cometidos por clérigos, entre ellas una anciana de 80 años.
El lunes la agenda culminará en Metz, ciudad fronteriza con Alemania. Allí celebrará otra misa y pronunciará un discurso sobre la paz europea, con la presencia de representantes de la Unión Europea y líderes de distintas confesiones para firmar una declaración conjunta.
La visita se produce en un país donde solo el 5 % de los 69 millones de habitantes asiste regularmente a misa, y donde se han aprobado el derecho al aborto y la eutanasia en ciertos casos.