En la jornada del miércoles pasado, la feria FARO 2026 se llevó a cabo en Rosario, donde Maximiliano Díaz, magíster en Políticas Públicas y socio de Endógena Consultora, expuso su visión sobre el impacto del acuerdo comercial Mercosur‑Unión Europea en las cadenas agroindustriales argentinas.
Prioridades de las cuotas
Díaz subrayó que la clave está en focalizar los esfuerzos en los productos donde Argentina ya tiene una inserción en el mercado europeo. "Lo más inteligente sería que Argentina pueda aprovechar las cuotas donde tiene mayor producción y donde ya tiene inserción en Europa", afirmó.
El especialista señaló que la carne bovina concentra gran parte del debate, pero recomendó evitar una distribución uniforme de los cupos. En cambio, propuso concentrarse en sectores con experiencia exportadora y capacidad productiva.
"No debería repartirse todo por igual, sino que hay que ser inteligentes", sostuvo Díaz.
Desafíos de calidad y precios
El acuerdo permite acceder a aranceles reducidos, lo que podría traducirse en precios tres veces superiores para la carne vacuna frente a mercados como China. Sin embargo, el acceso a esos precios premium exige cumplir normas más estrictas.
Díaz citó el caso de la miel, cuya cuota con arancel cero fue anunciada y, veinte días después, la UE impuso requisitos de trazabilidad y origen. "Europa paga más, pero también exige más", resumió.
Perspectivas para los productores
Según el informe elaborado por Endógena, sectores como soja, maíz, arroz y miel también pueden beneficiarse si logran elevar la eficiencia, reducir el impacto ambiental y garantizar la trazabilidad. El reto consiste en transformar ese diferencial en valor tangible para el productor.
El especialista concluyó que la estrategia debe partir de las fortalezas existentes y que, al igual que Brasil enfocará sus cuotas en cerdos, Argentina debe capitalizar los productos donde ya tiene un pie plantado en Europa.
Próximos pasos
El sector agroindustrial deberá diseñar planes de mejora productiva y de cumplimiento normativo para responder a las exigencias europeas y aprovechar al máximo las cuotas asignadas bajo el acuerdo Mercosur‑UE.