El domingo 4 de octubre, un residente que se dirigía a trabajar avistó bolsas abandonadas en una cuneta de la carretera de Loma Costa, distrito de La Chorrera. Al acercarse descubrió una maleta y varios sacos negros que contenían restos humanos parcialmente quemados.
Descubrimiento y hallazgos
Policía Nacional y el equipo de Criminalística aseguraron el área y trasladaron los restos al Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Allí se iniciaron los procedimientos de análisis para determinar la causa de muerte y la identidad del fallecido.
Identificación de la víctima
Dos días después, el 6 de octubre, familiares del joven acudieron al Ministerio Público y, al observar un tatuaje en uno de los brazos, confirmaron que se trataba de Carlos Zambrano, de 23 años. > "Reconocí el tatuaje en el brazo", declaró un familiar que prefirió mantenerse anónimo.
La Fiscalía de Homicidio y Femicidio de Panamá Oeste tomó nota de la identificación, aunque aún no se ha esclarecido la fecha del homicidio ni los responsables.
Avances de la investigación
Testigos del vecindario comentaron que la noche anterior al hallazgo se escucharon detonaciones, pero la autoridad aún no ha vinculado esos sonidos con el caso. Los investigadores también evalúan si el sitio donde aparecieron los restos corresponde al lugar del crimen o si fueron trasladados.
Contexto de violencia en el país
El hallazgo se produce en medio de una ola de hechos violentos. El 7 de octubre, una persecución en motocicleta cerca de la estación de Metro San Miguelito dejó un muerto y dos heridos; la policía detuvo a un venezolano de 25 años. En la misma jornada, un tiroteo cerca de la escuela de Koskuna, Veracruz, hirió a un hombre, y en Arraiján se capturaron tres personas en una intervención donde se hallaron bolsas con presuntas drogas. Además, en Portobelo, provincia de Colón, se decomisaron 11.402 municiones calibre 5.56.
Según el Sistema Nacional Integrado de Estadísticas Criminales, hasta el 20 de septiembre de 2026 Panamá registró 434 homicidios, de los cuales 426 fueron intencionales. 365 de esos homicidios (86 %) se cometieron con armas de fuego. Los casos vinculados al pandillerismo aumentaron a 69, un 68 % más que el año anterior.
La investigación del caso de Zambrano continúa abierta mientras las autoridades buscan esclarecer los hechos y determinar posibles vínculos con la escalada de violencia en la región.