El candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció que dirigirá su campaña a los 33,4 millones de brasileños que se abstuvieron en la primera vuelta, con el objetivo de revertir la ventaja que tiene el ultraderechista Flávio Bolsonaro de cara al balotaje del 25 de octubre.
Según su equipo, la estrategia se basará en una mayor presencia en radio y televisión, participación en debates y un énfasis renovado en la seguridad pública.
"Es parte de nuestra tarea devolverles el interés para participar en las elecciones", afirmó el mandatario.
Los datos del Tribunal Superior Electoral indican una abstención de 33 441 825 votantes, equivalente al 21,08 % del padrón, la cifra más alta desde 1998.
En la primera ronda, Lula obtuvo el 45,16 % del voto, mientras que Flávio Bolsonaro alcanzó el 47,03 %.
Nueva táctica: debates y seguridad
Lula había rechazado participar en debates antes de la primera vuelta, pero ahora considera esencial el cara a cara televisivo para persuadir a los indecisos.
"Ahora sí es importante tener debates en la televisión porque es un cara a cara", sostuvo el candidato.
El presidente también subrayó que la lucha contra el crimen organizado será un pilar de su mensaje, exigiendo que los responsables terminen en prisión y pidiendo al Senado avanzar una reforma constitucional en materia de seguridad.
Calendario de los enfrentamientos
TV Globo confirmó que el debate final entre los dos candidatos se realizará el 23 de octubre, precedido de entrevistas individuales transmitidas en vivo el 15 y 16 de octubre, según el orden determinado por sorteo.
Bolsonaro, por su parte, buscará consolidar apoyos entre sectores de centroderecha y candidatos excluidos de la segunda vuelta.