Este 10 de octubre, Día Mundial contra la pena capital, se registró el mayor número de ejecuciones en el planeta en casi medio siglo, con más de 2.700 muertes, según datos de Amnistía Internacional.

Récord global y su alcance

Amnistía informó que el total de ejecuciones en 2025 supera cualquier registro desde 1981. La cifra supera la de años anteriores en un margen amplio, lo que ha despertado alarma entre organismos de derechos humanos.

EE.UU. bajo la lupa

En Estados Unidos se contabilizaron 47 ejecuciones durante el último año, la cifra más alta desde 2009. Florida lideró el recuento al adoptar métodos como la asfixia con nitrógeno y el pelotón de fusilamiento. El caso de Christa Pike, una mujer de 50 años que sobrevivió a una inyección letal fallida en Tennessee, reavivó el debate. > "La falla en la vía intravenosa nos obligó a detener el proceso", declaró el director de prisiones de Tennessee.

Concentración en unos pocos Estados

Los datos apuntan a que China, Irán y Arabia Saudita concentran la mayor parte de las ejecuciones. Irán representa cerca del 80 % del total de muertes documentadas formalmente. Aproximadamente la mitad de las sentencias ejecutadas en el último año estuvieron vinculadas a delitos de tráfico de drogas en Asia.

Avances abolicionistas

A pesar del incremento, la tendencia hacia la abolición avanza. Desde 1977, más de 110 países han eliminado la pena de muerte de sus códigos. Recientemente, Vietnam y Gambia redujeron significativamente la lista de delitos castigables con muerte. Juristas y parlamentarios de varios continentes pidieron moratorias inmediatas en los 17 países que aún la aplican, buscando consolidar un consenso global para proteger el derecho a la vida.