Un diente fosilizado perteneciente a un antepasado del carpincho fue encontrado en el yacimiento de El Morro, parte de la Formación Bahía Inglesa cerca de Caldera, en el norte de Chile. Los autores del estudio lo sitúan en torno a 9 millones de años y lo publicaron en la revista Scientific Reports.

Los carpinchos modernos son roedores que dependen de cuerpos de agua permanentes; su presencia en el registro fósil sugiere que la región contaba con recursos hídricos suficientes para sostener poblaciones de este tipo de mamíferos.

"Descubrir un diente de capibara en un depósito marino de lo que hoy es una de las zonas más áridas del planeta resulta increíble", afirmó Priscilla Martínez, geocientífica de la Universidad de Arizona y coautora del trabajo.

En los mismos estratos se hallaron restos de peces de agua dulce y de gaviales, reptiles emparentados con los cocodrilos de río. Además, se identificaron fitolitos, microfósiles de sílice que dejan constancia de la vegetación original.

"Los sedimentos contienen evidencia clara de un entorno húmedo: fósiles de peces, gaviales y abundantes fitolitos", explicó Mark Clementz, paleobiólogo de la Universidad de Wyoming.

Los fitolitos revelaron la presencia de palmeras, gramíneas y otras plantas con flores, lo que permite reconstruir un paisaje costero con vegetación, cursos de agua y ecosistemas ribereños, muy distinto al desierto actual.

Este hallazgo no implica que el Atacama haya sido siempre húmedo, sino que su historia climática incluye episodios de mayor humedad durante el Mioceno tardío, añadiendo matices a la visión tradicional de una aridez continua.

Los investigadores planean seguir analizando los estratos de la zona para determinar la extensión y duración de estos periodos húmedos, lo que podría redefinir la evolución de la fauna y la flora en la costa del Pacífico suramericano.