Un grupo de investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) ha confirmado la primera observación directa de una estrella que consume lentamente a su compañera subestelar. El hallazgo se refiere al sistema ZTF J0440+2325, ubicado en la Vía Láctea a aproximadamente 300 años luz de nuestro planeta.
Detección de una señal inusual
El indicio surgió en los archivos de la Zwicky Transient Facility, un programa que monitorea cambios de brillo con una cámara en el Observatorio Palomar. Allí apareció un patrón de luz con forma triangular que se repetía de manera constante, algo que los astrónomos no habían visto antes.
"Las estrellas no generan ondas triangulares como esa", recordó Kevin Burdge, profesor asistente de Física del MIT.
Características del binario
Los análisis posteriores revelaron que el sistema está compuesto por una enana roja y una enana marrón, cuyas masas son relativamente bajas y similares. Ambos objetos orbitan entre sí cada 87 minutos, a una separación menor que la distancia Tierra‑Luna. A diferencia de los sistemas “viuda negra”, el movimiento detectado es sutil pero medible.
"Al medir ese bamboleo, comprendimos que no era una viuda negra", señaló Aaron Householder, estudiante de posgrado y coautor del estudio.
Un proceso que puede durar miles de millones de años
Según Burdge, este caso muestra una alternativa al engullimiento rápido que se suele imaginar: "En vez de devorarlo de golpe, la estrella puede comerlo gradualmente durante miles de millones de años". El descubrimiento abre una nueva perspectiva sobre la evolución de sistemas estelares compactos y su interacción a largo plazo.
Próximos pasos
El equipo planea seguir monitoreando ZTF J0440+2325 con telescopios de mayor resolución para afinar los modelos de transferencia de masa y entender mejor cómo evoluciona este tipo de binarios en la galaxia.