Este jueves la Cámara de Diputados de Italia votará una reforma del sistema electoral presentada por el gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni. La iniciativa, ya aprobada por el Senado, pretende sustituir el modelo mixto actual por uno totalmente proporcional y otorgar una mayoría automática a la alianza que alcance más del 42 % del sufragio.

Qué propone la reforma

El texto plantea que la coalición vencedora reciba 70 escaños extra en la cámara y 35 en el Senado, garantizando así la mayoría legislativa. Además, exigiría que antes de la elección los partidos publiquen su programa de gobierno y el candidato a premier.

Reacciones de los partidos

El ministro de Relaciones Parlamentarias, Luca Ciriani, defendió la medida y afirmó que "la reforma garantizaría la gobernabilidad". Por su parte, la presidenta del Partido Democrático en la cámara, Chiara Braga, la calificó de manipulación de normas democráticas para beneficio del poder en turno.

"Manipula las normas democráticas para servir a los intereses de quienes están en el poder", declaró Braga a la agencia AFP.

Los opositores anunciaron que impugnarán la ley ante los tribunales y advierten que el proyecto favorece la reelección del ejecutivo en los comicios previstos para 2027.

Pronósticos y riesgos

El politólogo Giovanni Orsina (Universidad Luiss de Roma) consideró que la aprobación es "sumamente probable" y que Meloni corre poco riesgo en la cámara baja. No obstante, advirtió que el nuevo esquema podría alterar la competencia electoral y exponer a la coalición a una posible derrota en 2027.

El voto será secreto, lo que abre la posibilidad de que algunos legisladores oficiales se abstengan o voten en contra. La primera ministra ha señalado que renunciaría si la reforma no se aprueba, aunque los analistas descartan la convocatoria de elecciones anticipadas.

Próximos pasos

Tras la votación, la reforma, de ser aprobada, deberá ser promulgada y publicada antes de los comicios. La oposición ya prepara acciones judiciales para bloquearla.