Esta semana la Academia Sueca anunció que Anne Carson, de 76 años, obtuvo el Nobel de Literatura 2026. La escritora y profesora de griego antiguo, nacida en Canadá, se convirtió en la decimonovena mujer en recibir el premio y en la segunda canadiense tras Alice Munro (2013).
Una trayectoria que rehúsa los estantes
Carson ha publicado más de cuarenta años de obras que escapan a cualquier clasificación tradicional. Su primer libro, Eros, el dulce‑amargo (1986), surgió de su tesis sobre Safo y se lee como un poema largo sobre deseo. En El ensayo de cristal (1995) combina verso y prosa para narrar la visita de una mujer a su madre en un páramo canadiense, mientras discute Cumbres borrascosas de Emily Brontë. Autobiografía de Rojo (1998) transforma al monstruo alado Gerión en un joven enamorado, y La belleza del marido (2001) ganó el premio T. S. Eliot con su subtítulo “ensayo ficcional en 29 tangos”.
El Nobel reconoce una voz lúdica y experimental
El jurado describió la obra premiada como “audaz e inventiva, y en diálogo lúdico con la tradición clásica, creó formas nuevas para la literatura contemporánea”. > "Audaz e inventiva, y en diálogo lúdico con la tradición clásica, creó formas nuevas para la literatura contemporánea", afirmó el comité del Nobel.
El duelo como motor creativo
En Nox (2010), Carson convirtió el fallecimiento de su hermano Michael en un libro‑acordeón que incluye traducciones del poema 101 de Catulo, escrito por el poeta romano a su propio hermano. La obra combina fotos, cartas y sellos, mostrando cómo la filología puede servir como acto de luto. > "Si no eres la persona libre que quieres ser, busca un lugar donde puedas contar la verdad sobre ello", escribió Carson en una de sus reflexiones.
Con este galardón, Anne Carson se suma a la lista de autoras que han roto barreras de género y nacionalidad en la historia del Nobel, reafirmando la vigencia de la experimentación literaria en el panorama global.