Durante la primera semana de octubre, el Área Metropolitana de Buenos Aires vivió jornadas mayormente cubiertas y precipitaciones esporádicas, consecuencia de un bloqueo atmosférico que altera la circulación habitual de los sistemas meteorológicos.
¿En qué consiste el bloqueo?
El especialista en clima Mauricio Saldivar explicó que un centro de alta presión asentado sobre el Atlántico Sur, junto a áreas de baja presión al interior del Río de la Plata, bloquean el avance normal de los frentes. "Esta configuración mantiene vientos del este que arrastran humedad oceánica hacia el continente", puntualizó.
"La persistencia de la nubosidad y las precipitaciones responde a esta situación de bloqueo", afirmó Saldivar.
El meteorólogo añadió que el fenómeno se combina con un eje de mínimas presiones en la capa media de la atmósfera, lo que refuerza la estabilidad del cielo cubierto.
"El Niño puede crear condiciones favorables, pero no es la causa directa de este bloqueo", aclaró.
Pronóstico a corto plazo
Saldivar anticipó mejoras puntuales durante el fin de semana, aunque sin un giro definitivo. "Se esperan intervalos más claros, pero el patrón de lluvias ligeras continuará la próxima semana", indicó.
Perspectiva para la primavera
Los analistas coinciden en que la próxima estación traerá más humedad y precipitaciones, sobre todo en el este y norte del país. Marcelo Madelón, pronosticador del Aeropuerto de Córdoba, señaló que se prevé un incremento de lluvias en la Mesopotamia, el este del Chaco, Formosa y también en el sur de Brasil y Uruguay.
"Esperamos más lluvias en todo el centro y norte del país", afirmó Madelón.
El especialista añadió que la mayor disponibilidad de vapor podría intensificar los eventos de lluvia respecto a años anteriores.
Saldivar vinculó la evolución de la primavera con la fase de El Niño, indicando que a finales de la estación la señal de lluvias asociada al fenómeno empezará a percibirse, aunque con menor intensidad que en el litoral.
Cindy Fernández, meteoróloga de Meteored, corroboró que "El Niño favorece la ocurrencia de lluvias, principalmente en el este argentino" y advirtió que el mayor riesgo de precipitaciones extremas se concentra en el litoral, sin excluir a Buenos Aires.
Gerardo Barrera, de la Dirección de Meteorología Aeronáutica del SMN, recordó los límites de los pronósticos estacionales: "No es posible armar una secuencia detallada como si fuera una semana completa".
A pesar de esa restricción, la visión general indica una primavera más húmeda, con mayor nubosidad y lluvias que podrían superar los promedios habituales.
Un patrón que se repite
Este escenario recuerda al bloqueos observados en invierno, cuando la combinación de altas y bajas presiones también generó extensos periodos de cielo nublado.