Ucrania lanzó una oleada de drones contra la terminal petrolera Yug Rusi, situada en la región rusa de Rostov, provocando un incendio y seis heridos. En la misma noche, aviones rusos bombardearon la ciudad ucraniana de Zaporiyia, donde al menos ocho personas, entre ellas tres menores, perdieron la vida y dieciséis resultaron heridas.
Ataque ucraniano a la terminal de Yug Rusi
Según el canal independiente ruso Astra, los drones alcanzaron la instalación que almacena y bombea combustible de una refinería cercana. Las defensas rusas derribaron más de cien drones y se reportaron daños en viviendas y en un puente ferroviario, obligando a suspender temporalmente el tráfico de trenes.
"Los sistemas antiaéreos interceptaron la mayoría de los aparatos, pero el incendio se mantuvo activo", informó un portavoz militar.
Bombardeo ruso en Zaporiyia y riesgo nuclear
El copresidente del Consejo de Defensa regional, Iván Fedorov, comunicó que los ataques emplearon cinco bombas de aviación contra barrios residenciales, provocando derrumbes y dejando a doce personas desaparecidas entre los escombros. Los equipos de emergencia lograron rescatar a varios residentes atrapados.
La central nuclear de Zaporiyia, bajo control ruso desde 2022, enfrenta dificultades para recibir combustible diésel necesario para sus generadores de emergencia. La vocera de la planta, Yevguenia Yásina, advirtió a la agencia TASS que la escasez de combustible compromete el suministro eléctrico indispensable para los sistemas de refrigeración, aunque los reactores permanecen apagados.
"Sin diésel, los generadores de respaldo no pueden operar, lo que pone en riesgo la seguridad de la instalación", señaló Yásina.
La escalada militar ocurre mientras continúan los intentos diplomáticos para poner fin al conflicto iniciado en febrero de 2022.