La Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires aprobó este martes un proyecto de ley que autoriza a los municipios a redirigir, durante 180 días, los fondos coparticipados del Impuesto Inmobiliario Rural hacia obras de drenaje pluvial e infraestructura hídrica. La medida busca anticiparse al impacto del El Niño, pero chocó de frente con la Sociedad Rural Argentina (SRA), que advirtió que el mantenimiento de los caminos rurales quedará sin recursos.
La iniciativa lleva la firma del diputado de Unión y Libertad Sergio Vargas y de su compañera de bancada Silvana Ventura. Habilita a los intendentes a disponer de hasta el 100% de lo que reciben por ese tributo para ejecutar obras como dragado de canales, reparación de alcantarillas y compra de equipamiento hídrico, en lugar de destinarlo exclusivamente a la red vial rural.
El reclamo del campo
La entidad que preside Nicolás Pino difundió un comunicado en redes sociales en el que rechazó la iniciativa. Sostuvo que no se puede atender una emergencia a costa de otra infraestructura clave para la producción y para las comunidades del interior.
"Entendemos la necesidad de avanzar con obras que den respuesta a los problemas hídricos, pero no se puede resolver una emergencia comprometiendo otra infraestructura esencial", señaló la SRA.
La entidad recordó que los caminos secundarios y terciarios son los que permiten sacar la producción, llegar a las escuelas y acceder a los servicios de salud. También reclamó garantías de reposición de esos fondos y una política de infraestructura que contemple al sector productivo.
Cómo se reparte hoy el Inmobiliario Rural
Con la legislación vigente, lo recaudado por ese impuesto se distribuye en cuatro destinos: 65% al Ejecutivo provincial, 12% al Fondo Compensador de Mantenimiento y Obras Viales, 3% al Fondo de Fortalecimiento de Programas Sociales y Saneamiento Ambiental y 20% a los municipios como retribución por administrar el tributo.
El proyecto de Vargas apunta a que ese último porcentaje no quede atado solo al mantenimiento de caminos de tierra. En los considerandos, el legislador argumentó que limitar a los municipios a perfilar caminos cuando los canales se desbordan equivale a gobernar sin margen de respuesta.
El debate en la sesión
Durante el tratamiento, el diputado peronista y exintendente de Daireaux Alejandro Acerbo respaldó la norma como una herramienta para los jefes comunales frente a la llegada de El Niño. A la vez, apuntó contra el Gobierno nacional por no girar el Fondo Hídrico a los municipios.
"No deberíamos votar este proyecto hoy, pero lo tenemos que votar porque tenemos a El Niño por delante. Pero la solución está en otro lado", afirmó Acerbo.
El respaldo a la iniciativa se apoya en que los municipios puedan actuar rápido con obras que eviten inundaciones en los campos. El rechazo rural, en cambio, se concentra en que la urgencia climática no deje desfinanciada la red de caminos, que también sufre con las lluvias intensas.
El proyecto ahora deberá seguir su curso en el Senado bonaerense para convertirse en ley. Mientras tanto, la discusión de fondo queda planteada: si los recursos del Inmobiliario Rural alcanzan para atender las dos urgencias o si la Provincia necesita una fuente adicional de financiamiento.