El candidato de la derecha, Flávio Bolsonaro, obtuvo una ventaja de más de 2 millones de votos frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la primera vuelta de las presidenciales brasileñas, según los resultados preliminares publicados a principios de octubre de 2026.
Activismo digital en auge
Desde el 5 de octubre, la cuenta oficial de Lula acumuló 200 millones de interacciones en redes sociales, mientras que la de Bolsonaro alcanzó 54 millones, según el estudio de Projeto Brief para el diario Estadão. En la fase posterior a la segunda vuelta, los perfiles del mandatario recibieron alrededor de 111 millones de interacciones, frente a los 31 millones de su rival, datos proporcionados por la firma de analítica Bites.
"Gane o pierda la segunda vuelta, la izquierda brasileña habrá iniciado su proceso de transformación digital", afirmó Manoel Fernandes, director de Bites, en un comunicado del 17 de octubre.
Protestas en las calles
Simultáneamente, miles de simpatizantes de la izquierda se congregaron espontáneamente en São Paulo y Río de Janeiro. Los analistas califican estas manifestaciones como las más masivas desde las protestas de 2013, reflejando una respuesta coordinada frente al avance del candidato Bolsonaro.
Perspectivas y riesgos
El escenario electoral ha reactivado temores sobre una posible alineación del poder judicial y legislativo con la derecha, lo que podría facilitar una presidencia de extrema derecha. En este contexto, Carlos Eduardo Covas Costa, ingeniero de inteligencia artificial de 35 años, se sumó al activismo digital a principios de este mes.
"La tecnología no resolverá todo, pero amplifica nuestro tiempo, impacto y capacidad de procesar información", declaró Covas Costa, quien dedica al menos cuatro horas diarias al activismo online.
Junto a otros activistas, Covas Costa co-creó la plataforma “Bora Lula”, que registra acciones de apoyo al presidente y sugiere eventos de protesta en todo el país.
Con una parte significativa del electorado aún sin decidir, Lula espera capitalizar la reserva de votos de los abstencionistas para cerrar la brecha en la segunda vuelta.