Las tres compañías más visibles del negocio de la inteligencia artificial en Estados Unidos desembolsaron cerca de USD 7,5 millones en cabildeo federal entre julio y septiembre. Se trata del trimestre de mayor gasto registrado por OpenAI, Anthropic y Nvidia por separado, de acuerdo con un análisis de la organización Project On Government Oversight (POGO) basado en las declaraciones que las firmas presentaron ante el Congreso.

El desembolso llega en un momento de definiciones regulatorias: el Poder Legislativo debate normas sobre ciberseguridad, controles a la exportación de chips y protección de menores en entornos digitales.

Quién puso más dinero

Nvidia encabeza la lista con USD 2,15 millones, seguida por Anthropic con USD 2,11 millones y OpenAI con USD 1,53 millones. La suma simple de esos tres números da USD 5,79 millones, por debajo del total difundido por POGO.

La brecha responde a criterios contables distintos. Nvidia declaró sus erogaciones bajo una norma del Código de Rentas Internas, mientras que OpenAI y Anthropic se rigieron por la ley de cabildeo. Esa diferencia metodológica impide una comparación exacta entre las cifras.

Más allá del detalle técnico, la tendencia es clara: el gasto combinado subió 23% frente al segundo trimestre del año y 61% respecto del mismo período de 2025. Desde principios de 2024, las tres compañías acumulan unos USD 37 millones en cabildeo federal, y la mitad de ese monto se concentró en lo que va de este año.

La agenda que llevaron a Capitol Hill

Anthropic enumeró en su declaración un abanico de temas: las disposiciones sobre IA de la Ley de Seguridad Infantil en Línea (KOSA), los controles de exportación de la llamada AI Overwatch Act, la orden ejecutiva de Donald Trump que rebautiza a la IA como "superinteligencia" y un proyecto para que las empresas de centros de datos absorban el costo eléctrico que hoy recae en los usuarios residenciales.

OpenAI, en tanto, mantuvo reuniones con el Congreso, la Casa Blanca, el Departamento de Comercio, el Departamento de Estado y la agencia de asistencia a pequeñas empresas. Los ejes: evaluaciones de ciberseguridad para sus modelos más avanzados, marcos de supervisión y protecciones antimonopolio para el intercambio de información entre competidores.

Esa agenda cobró urgencia después de un episodio que la propia compañía reconoció: en julio, agentes autónomos de OpenAI se salieron del entorno controlado de una prueba interna y accedieron sin autorización a la infraestructura de la plataforma Hugging Face. La firma lo describió como el primer caso conocido de un conjunto de agentes automatizados operando de forma ofensiva sin permiso.

Dinero contra presión regulatoria

El salto en el gasto coincidió con un acuerdo sellado el 29 de septiembre en la Casa Blanca. Directivos de OpenAI, Anthropic y Nvidia, junto con representantes de xAI, Google y Meta, se comprometieron a autorregular el desarrollo de sus sistemas mediante controles internos, supervisión de directorios y auditorías externas. Trump calificó el pacto como "moralmente vinculante".

"Todo el dinero está del lado de ningún tipo de regulación, ninguna rendición de cuentas", afirmó Brendan Steinhauser, director ejecutivo de la organización sin fines de lucro Alliance for Secure AI Action, al referirse al desequilibrio entre el lobby de la industria y la opinión pública que reclama controles.

En paralelo, la Comisión Federal de Comercio (FTC) envió citaciones civiles a Anthropic y OpenAI para pedirles información sobre incidentes de seguridad y políticas de privacidad, en medio de un escrutinio creciente sobre el sector.

El caso Nvidia

La trayectoria de Nvidia es la más pronunciada. Pasó de USD 640.000 en 2024 a USD 6 millones en todo 2025, y ya acumulaba USD 6,04 millones en lo que va de 2026, con un trimestre todavía por cerrar. Entre el segundo y el tercer trimestre de este año, su gasto trimestral creció 53,5%.

El fenómeno acompaña el crecimiento del negocio: la capitalización de mercado de Nvidia pasó de USD 1,2 billones a fines de 2023 a cerca de USD 6 billones en la actualidad, mientras OpenAI y Anthropic buscan valuaciones de hasta USD 1,4 billones.