Tres personas murieron y 30.534 resultaron impactadas en Ecuador por las lluvias extraordinarias vinculadas a El Niño, según el balance de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) actualizado al 25 de octubre. La emergencia, que comenzó a fines de agosto, ya alcanzó a 23 de las 24 provincias del país y se produce en plena temporada que suele ser seca en buena parte de la costa.

El organismo contabilizó 629 eventos adversos en ese período: 28.276 personas afectadas y 2.258 damnificadas. Además, se reportaron daños en 7.618 viviendas, la destrucción de otras 20 y problemas en rutas y puentes.

La costa, la zona más castigada

Las provincias costeras concentran el grueso del impacto. Esmeraldas suma 17.924 personas afectadas y Guayas otras 7.640: entre ambas reúnen cerca del 83 % del total nacional. Más atrás aparecen Los Ríos (2.292), El Oro (882) y Manabí (540). Las tres muertes se registraron en Azuay (dos) y El Oro (una).

El fin de semana trajo nuevos episodios. En Balao y Tenguel, en Guayas, el desborde de ríos anegó casas y calles y complicó la circulación. En la comunidad Virgen del Cisne, dentro de Tenguel, las primeras estimaciones hablan de unas 300 familias afectadas.

En la madrugada del lunes 26 de octubre, las lluvias volvieron a inundar sectores de Manta, en Manabí. Los reportes locales mencionan problemas en Costa Azul, Tarqui y Jocay, además de daños en la terminal terrestre y en un mercado. Varias escuelas suspendieron clases de manera preventiva.

Un deslizamiento y una anomalía histórica

En Azuay, un deslizamiento en la comunidad de Zhumiral, cantón Camilo Ponce Enríquez, forzó la evacuación de 15 personas de cuatro familias, que fueron trasladadas a un alojamiento temporal.

Los registros meteorológicos muestran la magnitud del fenómeno. La estación de Milagro, en Guayas, acumuló 195,9 milímetros de lluvia hasta el 20 de octubre, cuando el promedio mensual histórico es de apenas 4,2 milímetros. Es decir, unas 46 veces lo habitual para esa época. También se detectaron precipitaciones anómalas en Guayaquil, Portoviejo y La Maná.

Alerta roja y proyecciones

El Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno de El Niño declaró oficialmente la presencia del evento a fines de agosto. Poco después, la Secretaría de Gestión de Riesgos emitió una alerta roja nacional mediante una resolución del 29 de agosto. Los informes técnicos posteriores confirmaron que el fenómeno sigue activo y se fortalece.

La secretaria nacional de Gestión de Riesgos, Carolina Lozano, estimó que alrededor de 1,3 millones de personas podrían quedar expuestas a los efectos del evento. Las proyecciones oficiales manejan un escenario preventivo de hasta 145.523 damnificados potenciales, una cifra que no refleja el balance actual de víctimas.

El Gobierno ecuatoriano dispuso un presupuesto interinstitucional para atender la emergencia, aunque el material disponible no precisa el monto total. Las inundaciones encabezan la lista de eventos registrados, seguidas por deslizamientos, vendavales y lluvias intensas. Las consecuencias incluyen cortes de rutas, pérdidas materiales y desplazamientos temporales de familias.