La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, advirtió que la economía mundial llegó a un punto de agotamiento de su capacidad de resistencia y reclamó a las grandes potencias que ordenen sus cuentas públicas sin demora. Lo hizo durante una conferencia de prensa en Bangkok, en el marco de las reuniones de otoño del FMI y el Banco Mundial.

La funcionaria búlgara sostuvo que el aumento del endeudamiento y el encarecimiento del financiamiento golpean sobre todo a las economías avanzadas. Entre los factores que explican ese combo mencionó la inflación persistente, la mayor exigencia de los inversores, las expectativas de crecimiento asociadas a la inteligencia artificial y los desequilibrios fiscales de larga data.

El reparto de tareas que propone el FMI

Georgieva trazó una hoja de ruta con roles definidos para los principales actores globales. La resumió así: "China necesita gastar más; Estados Unidos, ahorrar más; y Europa, invertir más".

En esa línea, planteó que los países con superávit comercial estimulen el consumo interno, mientras que los que arrastran déficit deben ahorrar, bajar deuda y achicar sus desbalances de caja.

Sobre Estados Unidos, reconoció que las propias autoridades de Washington admiten que el nivel de deuda y el déficit presupuestario son excesivos. Pero aclaró que no alcanzará con sostener el ritmo de expansión económica para corregir la relación entre deuda y producto: desde la visión del organismo, "serán necesarias algunas medidas" concretas para aplicar el ajuste con la velocidad que el escenario exige.

"Se acerca el invierno": qué hay detrás de la frase

La titular del FMI justificó su metáfora invernal con dos argumentos. El primero es estacional: el aumento de la demanda de energía en el hemisferio norte presionará al alza los precios de los combustibles y tendrá impacto sobre la actividad económica. El segundo es un llamado de atención a los gobiernos para que no se confíen después de haber atravesado varias crisis de mercado.

"Sean conscientes del agotamiento de estas fuentes de resiliencia y asegúrense de estar preparados si las condiciones se vuelven más difíciles de afrontar", pidió Georgieva.

La directora gerente también cuestionó que "demasiados países no aprovecharon la recuperación pospandémica para reconstruir sus reservas fiscales, y cada nueva perturbación ha elevado los niveles de deuda". Por eso reclamó reparar las cuentas públicas "antes de que las grietas se agraven", con más recaudación, racionalización del gasto y mejor administración estatal.

Proteger a las personas, no los precios

Ante el encarecimiento de la energía y los alimentos, la conducción del Fondo planteó que hay que amortiguar los shocks en los sectores vulnerables sin distorsionar las señales de precios. La fórmula que defendió Georgieva fue "proteger a las personas, no los precios": esquemas de asistencia social temporales y focalizados en los estratos de menores ingresos, sin intervenir sobre las variables financieras.

El mensaje llega en un contexto de volatilidad en los mercados clave y de creciente presión sobre las carteras de hacienda de las principales potencias, que deberán definir en los próximos meses cómo encaran el ajuste que el organismo considera impostergable.