La entidad gremial Tomate 2000 informó que en su último control de calidad encontró rastros de sustancias prohibidas en varias marcas de puré y pulpa de tomate comercializadas en el país. El estudio, realizado en conjunto con la Cámara de la Fruta Industrializada de Mendoza (Cafim) y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), analizó 40 muestras de productos locales e importados.
Crisis del tomate industrial
El sector del tomate destinado a la industria lleva cuarto año consecutivo reduciendo la superficie cultivada. Los productores citan el encarecimiento de insumos y la fuerte competencia de pastas importadas, sobre todo de China, Brasil y Chile, como los principales motores de la recesión. La caída del consumo también presiona a la cadena, que busca materias primas más baratas para mantener márgenes.
Resultados del control y riesgos detectados
Los análisis del INTI siguieron los parámetros del Código Alimentario, verificando sólidos solubles, sal, pH y la presencia de conservantes. Entre los hallazgos destacan azúcares añadidos, colorantes y conservantes no autorizados, además de niveles de agroquímicos superiores a los permitidos. "Nos encontramos con una sorpresa importante, porque detectamos presencia de productos prohibidos y no registrados en los alimentos de las góndolas", declaró Guillermo San Martín, gerente de Tomate 2000, a Bichos de Campo.
San Martín advirtió que la falta de trazabilidad y la compra de materia prima de menor calidad representan un ahorro a corto plazo, pero generan un riesgo serio para la salud y la competitividad del sector. El puré de tomate, que concentra 70 % del mercado interno, es particularmente vulnerable a la adulteración.
Próximos pasos
Tomate 2000 insta a todas las empresas, incluidas las que no forman parte de la asociación, a respetar las normas y someter sus productos a controles regulares. La entidad continuará realizando muestreos trimestrales para vigilar la calidad y evitar que la adulteración se extienda en la cadena de suministro.