El economista Juan Carlos de Pablo puso el foco en el impacto regional del resultado electoral en Brasil. Tras la victoria de Flavio Bolsonaro, el profesor universitario sostuvo que a la Argentina no le conviene un socio grande en dificultades y minimizó la idea de que las inversiones previstas para el país terminen migrando al mercado brasileño.
En diálogo con José Del Rio en Comunidad de Negocios, por LN+, De Pablo planteó que los capitales no se reparten como porciones de un pastel fijo. "Los recursos son finitos por no ser infinitos, pero no son fijos", explicó, y agregó que "para un país como la Argentina, un vecino como Brasil -que es cinco veces más grande- que no funcione es un problema".
Inversiones: por qué descarta el desvío
El economista rechazó la tesis de que un triunfo opositor en Brasil pueda redirigir hacia ese país proyectos que tenían a la Argentina como destino. Para De Pablo, el volumen de recursos disponibles no está determinado de antemano y depende del clima de negocios de cada plaza.
"No es una cajita", resumió, en referencia a la idea de que existe un monto cerrado de inversión que se reparte entre los países de la región.
La transición brasileña, bajo la lupa
Sobre el escenario político brasileño, De Pablo evitó pronósticos cerrados. Señaló que aún no se sabe con qué se encontrará Bolsonaro cuando asuma en enero, pero marcó que existe una sintonía entre el nuevo gobierno y los mercados.
"Si Lula revierte, me pongo corbata", bromeó, y remarcó que hoy no ve actores económicos tomando decisiones a la espera de un giro del oficialismo saliente.
La nota, presentada como noticia en desarrollo, deja abierta la evolución del escenario brasileño y su posible efecto sobre la economía argentina en los próximos meses.