El Ministerio de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires lanzó este domingo una campaña dirigida a los productores ganaderos, insistiendo en la necesidad de realizar el testeo anual de los toros antes de su puesta a servicio.

Salud y productividad ganadera

El diagnóstico permite detectar enfermedades de transmisión sexual que comprometen la reproducción y generan pérdidas económicas. Según el ministerio, el control sanitario es parte de las buenas prácticas para mejorar los índices reproductivos y, por ende, la rentabilidad de los establecimientos.

"Prevenir las enfermedades venéreas protege el rodeo y evita pérdidas que afectan directamente al productor", afirmó el ministro Javier Rodríguez.

Los resultados deben ser emitidos por veterinarios certificados y cargados en la plataforma de ETS bovinas del propio ministerio. Este registro es indispensable para cumplir con la normativa provincial y para autorizar los movimientos de ganado.

Cumplimiento normativo

El protocolo de raspajes anual es un requisito legal para los establecimientos que operan bajo la normativa provincial. Contar con los estudios correspondientes acredita que se cumplen las condiciones sanitarias exigidas para la movilización de animales.

"La prevención no solo cuida la sanidad del rodeo, también evita inconvenientes al realizar operaciones y traslados", subrayaron las autoridades.

El mensaje del ministerio busca que el testeo se convierta en una práctica rutinaria dentro de la actividad ganadera, reforzando la relación entre sanidad animal y productividad.