La Reserva Federal de EE. UU. confirmó en su última reunión que no tiene prisa por elevar nuevamente los tipos de interés. Al mismo tiempo, los rendimientos de los bonos a largo plazo comenzaron a moderarse, señalando un alivio en los mercados de deuda.
Los analistas anticipan que, pese a la pausa, la Fed podría aplicar una subida trimestral en los próximos meses, manteniendo la política de ajuste gradual.
Expectativas de la Fed
El organismo señaló que la decisión de no acelerar los aumentos responde a la evolución reciente de la inflación y al objetivo de evitar sobresaltos en la economía.
Implicaciones para el mercado alcista
Con la presión sobre los tipos largos disminuida, resulta más sencillo que el mercado bull celebre su cuarto aniversario sin la carga de costos financieros elevados. Los inversores ven ahora un escenario más propicio para mantener posiciones largas.
Se espera que la próxima reunión de la Fed, programada para finales de año, confirme si la tendencia de calma en los rendimientos se mantiene o si se reactivan nuevas alzas.