Valentín Yankelevich tiene 23 años y una vida muy distinta a la que podría esperarse para alguien de su familia. Es hijo de Romina Yan, sobrino nieto de Cris Morena y hermano de Franco y Azul, todos ligados al mundo del espectáculo. Él, en cambio, eligió la velocidad: hoy corre en el TC2000 como piloto del equipo oficial Toyota Gazoo Racing Argentina y este año logró subirse al podio en el circuito callejero del Parque de la Ciudad de Buenos Aires, donde terminó tercero en la primera fecha de la temporada.
Un camino que arrancó a los seis años
La relación de Valentín con los motores nació mucho antes de cualquier carrera profesional. Según contó él mismo en una publicación de Instagram, todo empezó a los seis años, cuando su abuelo Gustavo Yankelevich le regaló un cuatriciclo. “Me enseñaron a manejar desde muy chico y en ese momento fue cuando me di cuenta de que esto iba a ser mi pasión y mi amor por el resto de mi vida”, escribió entonces.
Sin embargo, el recorrido no fue directo. Durante buena parte de su adolescencia dejó de lado la idea de ser piloto y se metió en la facultad para estudiar Economía, una carrera que no terminó de motivarlo. “La idea de ser piloto la había dejado de lado porque siempre la vi muy lejana y pensaba que no le iba a agarrar nunca el ritmo”, reconoció en esa misma publicación.
El regreso a las pistas tuvo un impulsor concreto: su abuelo materno. “Mi abuelo me bancó y gracias a él pude arrancar a correr”, contó Valentín sobre el apoyo económico y afectivo que le permitió debutar en los kartings. Ese respaldo se mantuvo con los años. Cuando en julio de 2023 se sumó al equipo que conduce Marcelo Ambrogio en el TC2000, le dedicó un mensaje público: “Primero le quiero agradecer a mi abuelo que me banca desde el día uno y me levanta cada vez que tropiezo. Gracias por permitirme cumplir todos mis sueños Gustavito, te amo”. La respuesta de Yankelevich no tardó en llegar: “Me hace muy feliz acompañarte. Verte comprometido con lo que más te gusta es una gran satisfacción para mí”.
El apellido como homenaje
Detrás de esa relación hay una historia familiar dolorosa. En una entrevista con Infobae, Valentín reveló que después de la muerte de su madre, en septiembre de 2010, él y su hermano Franco vivieron episodios de violencia física y psicológica por parte de su padre, Darío Giordano. “Era un infierno vivir en esa casa”, relató. Fue su abuelo quien los escuchó cuando pidieron dejar esa casa y quien impulsó el proceso judicial que terminó otorgándole la tenencia definitiva a los menores.
A los 18 años, Valentín decidió tramitar el cambio de apellido. “Del día uno quería cambiarme el apellido. Me hacía mal. Y también quería devolverle un poco a mi mamá todo el amor que me había dado y tenerla más presente”, explicó. Y agregó que la decisión también fue un reconocimiento a su abuelo: “Fue una gran decisión también en honor a mi abuelo, mi verdadero padre”.
La memoria de Romina Yan en la pista
El automovilismo se convirtió para Valentín en una forma de mantener viva la figura de su madre. En su auto de competición lleva el número 5, elegido porque Romina Yan había nacido un 5 de septiembre. La actriz, recordada por su papel en Chiquititas, murió el 28 de septiembre de 2010 a los 36 años por un aneurisma.
En lo personal, el piloto atraviesa un buen presente junto a su pareja, Valentina Past, y sigue consolidándose en una categoría donde ya compite con los equipos más importantes del país. Su historia muestra que la pasión por los motores, heredada de un regalo de infancia, terminó pesando más que cualquier guion familiar.