En una colina del barrio vienés de Mauer, al sur de la capital austríaca, hay un edificio que no se parece a ninguna iglesia tradicional. La Iglesia Wotruba, dedicada a la Santísima Trinidad, está armada con 152 bloques de hormigón sin revestimiento, apilados y desplazados en distintas direcciones. El conjunto funciona como templo católico desde su consagración, el 24 de octubre de 1976, y hoy recibe tanto a fieles como a visitantes atraídos por la arquitectura del siglo XX.

Un escultor que se animó a la arquitectura

El origen del proyecto se remonta a 1964, cuando Margarethe Ottillinger impulsó la construcción de una iglesia en ese sector de Viena. La tarea se le encargó al escultor austríaco Fritz Wotruba, nacido en 1907 y conocido por sus obras de grandes volúmenes geométricos. Para convertir ese lenguaje escultórico en un edificio habitable fue necesario sumar al arquitecto Fritz Gerhard Mayr, que desarrolló los planos y las soluciones técnicas.

Las obras arrancaron en agosto de 1974 y demandaron dos años. Wotruba no llegó a ver el resultado: falleció en 1975, un año antes de la inauguración. La información histórica difundida por la Arquidiócesis de Viena confirma esas fechas.

Cifras que explican el impacto visual

Según la Arquidiócesis, los bloques tienen volúmenes de entre 0,84 y 64 metros cúbicos. El más liviano pesa 1,84 toneladas; uno de los mayores alcanza las 141 toneladas. La pieza más alta mide 13,10 metros. No hay una grilla regular: las masas se superponen, se corren y dejan salientes, huecos y planos inclinados. Por eso cuesta identificar una fachada principal y la silueta se acerca más a una escultura monumental que a un templo.

Los espacios entre los bloques se cerraron con grandes paños de vidrio. La luz natural entra por esas aberturas irregulares y transforma la percepción del interior: afuera domina el peso del hormigón, adentro se arman haces de luz entre las piezas. El complejo suma un salón comunitario de casi 350 metros cuadrados en el subsuelo y, entre 2018 y 2019, se agregó una ampliación con accesos accesibles a los niveles superior e inferior.

Cómo llegar y cuándo abren

La iglesia está en Ottillingerplatz 1, en Mauer, distrito 23 de Viena, a 328 metros sobre el nivel del mar, cerca de las calles Rysergasse y Georgsgasse. La información turística oficial indica que abre los sábados de 14 a 18 y los domingos y feriados de 9 a 16.30. También se pueden coordinar visitas guiadas por teléfono.

La Oficina de Turismo de Viena detalla que el predio tiene ascensor desde el estacionamiento durante el horario de apertura, sanitarios accesibles y lugares reservados para personas con discapacidad. El ingreso principal, en cambio, tiene 20 escalones. Desde el centro de la ciudad hay conexiones de transporte público para llegar hasta la zona.

El edificio mantiene intacta su identidad brutalista y su actividad litúrgica. Medio siglo después de la consagración, la obra que Wotruba no pudo ver terminada sigue siendo una referencia de la arquitectura religiosa contemporánea en Viena.