El 27 de octubre de 2026, la Cámara de Comercio de EE. UU. en la Argentina solicitó al Ejecutivo que apruebe el tratado internacional UPOV-91, señalando que no hacerlo podría afectar el acuerdo comercial con EE. UU..
Petición de AmCham
AmCham argumentó que la normativa internacional protege a quienes crean nuevas variedades vegetales y que su incorporación es clave para la competitividad del sector semillero. El tratado, firmado en 1991, establece reglas de propiedad intelectual para plantas.
"Aprobemos UPOV-91; la ley de patentes de los 90 es razonable y beneficia a nuestras empresas", declaró Alejandro Díaz, director ejecutivo de AmCham, durante la entrevista.
Díaz precisó que la cámara no participa directamente en la redacción del proyecto de ley, aunque sostuvo conversaciones con el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, y conoce los objetivos del gobierno.
Debate sobre la nueva ley de semillas
El Gobierno intenta conciliar a productores agropecuarios y la industria semillera para avanzar con una nueva legislación que regule el llamado "uso propio" de semillas. Este mecanismo permite a los agricultores reutilizar parte de la cosecha para futuras siembras, pero genera controversia sobre quién debe pagar regalías y por cuánto tiempo.
La Asociación de Semilleros Argentinos (ASA) amplió recientemente las exenciones al pago por uso propio, buscando abarcar a más productores. Sin embargo, las partes siguen sin acordar los porcentajes y plazos.
Los productores rurales proponen que solo el 30 % de los grandes cultivos paguen regalías, mientras que la industria plantea un 60 %. En cuanto a la duración, los agricultores sugieren un cobro durante tres años desde la compra de la semilla; la industria defiende periodos que pueden alcanzar los 20 años.
Perspectivas y próximos pasos
AmCham reiteró que la mejor opción para sus miembros es la adhesión plena a UPOV-91, descartando la necesidad de soluciones intermedias entre los sectores. El Ejecutivo continúa trabajando en una propuesta, pero aún no ha divulgado el contenido del proyecto.
"No vemos error en preferir la adhesión a UPOV-91; esa es la posición clara de AmCham", concluyó Díaz.
El debate sigue abierto y la definición de la nueva ley de semillas será decisiva para la relación entre el campo, la industria y los socios comerciales internacionales.