Cosquín Rock ya tiene fecha en el horizonte: la edición 2027 se prepara sobre una logística que no se parece a la de un recital convencional. En el predio donde se realiza no hay nada: ni electricidad, ni agua corriente, ni baños, ni conexión a internet. Todo lo que una ciudad necesita para funcionar se monta desde cero para recibir a 60 mil personas por día y dar trabajo a 12 mil personas.
La escala del operativo se entiende mejor con los números del montaje: se descargan 119 camiones, se consumen 242.000 litros de agua y 28.540 litros de combustible, y se instalan 1.700 baños químicos. A eso se suman 10.000 metros de preensamblado eléctrico y 50 grupos electrógenos para alimentar seis escenarios que funcionan al mismo tiempo.
Un despliegue que involucra a media región
La organización contrata proveedores de Córdoba, Buenos Aires y Rosario. El armado insume seis semanas de trabajo en el campo, con personal que se incorpora desde dos meses antes y alcanza su pico durante los días del festival.
"Construimos una ciudad desde cero. Contratamos a todos los proveedores de servicios de Córdoba, a todos, y a muchos de Buenos Aires y de Rosario, para poder armar los seis escenarios que funcionan simultáneamente", explicó José Palazzo, organizador del festival.
El área de salud también se dimensiona a la altura: 8 ambulancias, un hospital móvil, 20 puestos sanitarios de Cruz Roja y 800 efectivos de seguridad.
El impacto económico y el perfil del público
El festival deja un derrame económico de $51.399 millones en la región. Según datos de la organización, el 85% de los asistentes viaja exclusivamente por Cosquín Rock, el 65,7% se aloja en la zona, el 52,1% llega desde otras provincias y el 44,8% concurre por primera vez. Los habitués, en promedio, ya volvieron 4,46 veces.
La huella ambiental también se mide
Cuando el festival termina, el campo debe volver a ser campo. En la última edición se recuperó el 40% de los residuos, con 70 ecopuntos, 470 m³ de reciclables y 1.000 litros de aceite transformados en biodiésel. Los datos surgieron de la verificación de huella de carbono realizada por IRAM conforme a la norma IRAM-ISO 14067:2019 y a la Regla de Categoría de Producto para eventos de INTECO (INTE/RCP 10:2021).
De una plaza de folklore a un fenómeno de generaciones
La historia comenzó en febrero de 2001, en plena crisis argentina, cuando el rock desembarcó en la Plaza Próspero Molina de Cosquín, conocida como la plaza del folklore. La conferencia de prensa inicial tuvo escasa cobertura. Con el tiempo, el espacio quedó chico y el festival se mudó al Aeródromo de Santa María de Punilla. En 2021, cuando no se podía estar juntos, se realizó en formato digital.
Hoy acumula 26 ediciones, más de 110.000 personas en las últimas, seis escenarios y más de 100 artistas por edición. Ningún otro festival del país sostuvo su lugar durante tanto tiempo.