El trigo de la zona núcleo arranca la campaña 2026/27 con un potencial productivo que vuelve a llamar la atención. En lotes del sur santafesino ya se cuentan hasta 500 espigas por metro cuadrado, un registro que en la región se considera excepcional. La contracara llegó esta semana: la detección de fusarium en esa misma zona encendió las alertas sanitarias y obliga a redoblar los monitoreos.
El dato surge del último relevamiento de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Según ese informe, el 70% de los lotes de la región está en condiciones excelentes o muy buenas, y la primera estimación de rinde promedio se ubica en 43,6 quintales por hectárea, unos cinco quintales por encima de la media zonal.
Un rendimiento que rompe la historia reciente
Superar los 40 qq/ha no es habitual en la región. Desde 2010 solo cuatro campañas lo lograron. Repetirlo dos años seguidos, entonces, configura un escenario poco frecuente para los técnicos que siguen el cultivo.
El optimismo tiene una base concreta en Aldao, localidad del sur de Santa Fe donde el año pasado se anticipó el desempeño extraordinario del cereal. Los especialistas volvieron a encontrar indicadores llamativos, aunque con matices respecto de la campaña anterior.
"No vemos las 600 espigas por metro cuadrado del año pasado, pero sí 500. Esto es rarísimo, por segunda vez vamos a tener una campaña triguera muy por encima de las medias de la zona", señalaron los técnicos de la zona.
Para dimensionar el dato: en la región núcleo, un recuento de entre 350 y 450 espigas por metro cuadrado ya se considera un muy buen resultado. Con los números actuales, la cosecha podría volver a ubicarse entre las mejores de los últimos años.
El cultivo, sin embargo, todavía atraviesa etapas sensibles. El 80% de los lotes está en llenado de granos y el 20% restante sigue en floración, de acuerdo con el relevamiento de la BCR. Las heladas recientes dejaron además daños puntuales en el sudeste de Córdoba y el centro-sur de Santa Fe.
"En localidades como María Susana y Bigand se observaron lesiones leves por heladas, con espiguillas afectadas, aunque por el momento no modifican el panorama general", indicaron los informantes del GEA.
Fusarium: la enfermedad que puede costar hasta el 70% del rinde
La preocupación sanitaria apareció esta semana con la detección de fusarium, una enfermedad fúngica que ataca directamente las espigas y afecta tanto la cantidad de granos como su peso. En epidemias severas, las pérdidas de productividad pueden ubicarse entre el 30% y el 70%.
El foco más delicado está en Aldao, donde los técnicos detectaron una presencia de la enfermedad de entre el 15% y el 20%, con diferencias marcadas entre lotes y niveles de afectación.
"Hay fusarium con una presencia del 15 al 20%. También con una incidencia fuerte en algunos lotes. Vemos casos de espiguillas tomadas, pero también cuadros donde está tomada la mitad o la espiga entera", advirtieron desde la zona.
El dato llama la atención porque octubre no habría presentado, en términos generales, las condiciones ambientales que suelen favorecer el desarrollo del hongo. El fusarium encuentra terreno propicio con temperaturas de entre 20 y 30°C y períodos de alta humedad durante la floración.
El otro frente: precios en baja
A la alerta sanitaria se suma un factor de mercado. La rentabilidad proyectada del cereal sigue siendo muy buena, pero los precios vienen cediendo ante la posibilidad de que se descomprima el conflicto entre Rusia y Ucrania, dos actores centrales en el comercio mundial de trigo. Esa expectativa presiona a la baja las cotizaciones y representa un riesgo adicional para el negocio.
Con un potencial de rendimiento que sigue siendo alentador y dos frentes abiertos —la sanidad del cultivo y la evolución de los precios internacionales—, la campaña triguera 2026/27 se define en las próximas semanas, cuando se complete el llenado de granos y se confirmen los niveles de afectación por fusarium en los lotes del sur santafesino.