El riesgo no es que los agroquímicos desaparezcan, sino que dejen de funcionar. Así lo plantea Marcelo Morris, responsable del negocio de insecticidas y herbicidas de Bayer para el Cono Sur, quien advierte que el uso repetitivo o incorrecto de estos productos acelera la aparición de resistencias y recorta la vida útil de herramientas clave para la producción de alimentos.

En una entrevista, el ejecutivo reconoció que existe una controversia en torno a los fitosanitarios, aunque ubicó buena parte del problema en la forma en que se aplican. Según su lectura, utilizados de manera sustentable y con las recomendaciones técnicas correspondientes, estos insumos siguen siendo centrales para la producción de granos.

Resistencias: el problema agronómico detrás de la polémica

Para Morris, la discusión pública no es el único frente abierto. Hay una cuestión estrictamente productiva: malezas, insectos y otros organismos pueden adaptarse cuando reciben presión de selección sostenida. Una herramienta que funcionó durante años puede dejar de dar resultados.

"Hay que usarlos de forma sustentable porque es una herramienta que, a través de posibles mutaciones o resistencia, puede perderse", afirmó Morris.

El especialista comparó el fenómeno con algo cotidiano: aplicar siempre el mismo producto contra los piojos hasta que deja de ser efectivo. Consultado sobre si ocurre lo mismo en el campo, respondió: "Pasa eso, exactamente".

Rotar para estirar la vida útil

La recomendación central de Bayer pasa por no depender de una sola solución. Combinar distintos principios activos y alternarlos a lo largo del año permite prolongar el rendimiento de las herramientas disponibles. Morris insistió en que el buen uso no responde solo a una cuestión de imagen, sino al funcionamiento mismo de los productos.

El problema es que reponer una molécula que perdió eficacia no es rápido. El ejecutivo estimó que las empresas necesitan entre diez y doce años para lanzar un nuevo principio activo, un proceso que incluye evaluaciones toxicológicas, definición de dosis y condiciones de uso.

"Cuando sale un producto nuevo realmente es algo que trae una alegría o una solución al productor", señaló Morris.

Aun así, la advertencia se repite: una molécula recién llegada al mercado también puede perder efectividad si se la utiliza como única respuesta frente a un mismo problema. La conclusión del ejecutivo es que la clave está en la rotación y en el uso responsable, no en confiar en que la innovación resolverá por sí sola los errores de manejo.