Un proyecto de ley que ya está en el Congreso quiere que los maples de huevos indiquen de qué sistema productivo provienen las gallinas que los pusieron. La iniciativa la impulsa Sinergia Animal Argentina y la presentó formalmente la diputada nacional Gabriela Estévez. Si prospera, los envases deberán distinguir entre producción en jaulas, libre de jaulas en galpón o piso, camperos o de libre pastoreo, y orgánicos.
El punto de partida es una encuesta de la propia organización: más del 78% de los argentinos no sabe que cerca del 90% de los huevos que se producen en el país salen de sistemas con jaulas. Para la ONG, ese desconocimiento es la razón principal para fijar reglas comunes y no dejar la información librada a lo que cada empresa quiera mostrar.
Qué debería decir el envase
La propuesta no se queda solo en la etiqueta. También alcanza a las publicidades, que tendrían que aclarar el sistema de producción, y prohíbe imágenes o recursos gráficos que confundan al comprador. Un ejemplo concreto: un envase no podría exhibir gallinas al aire libre si los huevos que contiene vienen de otro tipo de criadero.
De aprobarse, la información tendría que aparecer en la cara principal del paquete, de manera "visible, legible y comprensible", según el texto. La norma también prevé sanciones para quien no cumpla y un plazo de hasta doce meses desde la reglamentación para que las empresas se adapten.
El argumento de los impulsores
Desde Sinergia Animal sostienen que la decisión de compra no puede depender de la buena voluntad de cada compañía. "Impulsamos este proyecto porque creemos que el acceso a la información no debería depender de la voluntad de cada empresa", afirmó Romina Viscarret, directora de la organización en Argentina. Y agregó que la idea no es indicarle a nadie qué comprar, sino que cada persona pueda elegir con datos concretos.
El respaldo legal que citan está en el artículo 42 de la Constitución Nacional, que reconoce el derecho de los consumidores a recibir información adecuada y veraz. "Lo sustentamos en la Constitución Nacional, lo sustentamos en los derechos del consumidor, en las leyes que nos respaldan", explicó Estévez. La diputada aseguró además que el proyecto ya suma apoyos de distintos espacios políticos y que siguen trabajando para ampliarlos.
Un mercado que no para de crecer
El debate llega en un momento de consumo récord. Según proyecciones del sector avícola, este año la Argentina alcanzaría los 430 huevos por habitante, lo que consolidaría al país entre los mayores consumidores del mundo. Con ese volumen en juego, la discusión sobre qué información llega a la góndola gana peso propio.
El proyecto ya está presentado y ahora deberá recorrer el camino legislativo. Mientras tanto, los huevos de jaulas seguirán vendiéndose: la diferencia, si la ley avanza, será que el consumidor podrá saberlo antes de pagar.