Ariel Odorizzi, director del INTA Manfredi, representó a la comunidad agrícola de Córdoba en la Conferencia Académica Internacional sobre Bienestar Agrícola 2026, celebrada en China. Durante su intervención expuso los resultados de los programas de alfalfa desarrollados en Argentina y explicó cómo estos pueden reforzar la sostenibilidad de los sistemas de cultivo.
Alfalfa como herramienta de diversificación
El especialista destacó que la alfalfa, por su alto valor nutritivo y su capacidad de fijar nitrógeno, permite a los productores reducir la dependencia de fertilizantes químicos. Según Odorizzi, su incorporación en rotaciones de cultivos favorece la resiliencia frente a variaciones climáticas.
El papel central del mejoramiento genético
Odorizzi subrayó que el mejoramiento genético ha sido clave para adaptar la alfalfa a distintas condiciones agroclimáticas. Señaló que las variedades locales presentan mayor tolerancia a sequías y mejor desempeño en suelos marginales, lo que abre oportunidades para su adopción en regiones asiáticas.
Perspectivas y próximos pasos
El encuentro sirvió también para establecer contactos con investigadores chinos interesados en pruebas de campo conjuntas. Los participantes acordaron intercambiar material genético y planificar estudios comparativos durante los próximos años.