En declaraciones recientes, la FAO reconoce que su próxima dirección deberá abordar la seguridad alimentaria, la productividad agrícola y la protección ambiental como partes de un mismo desafío, no como metas contrapuestas.
El argumento proviene del argentino Manuel Otero, quien lideró el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y es reconocido por su enfoque práctico en la solución de problemas urgentes del sector agroalimentario.
Un reto integrado
Otero enfatiza que separar la producción de alimentos de la conservación del entorno genera ineficiencias y riesgos a largo plazo. Según su experiencia en el IICA, la coordinación entre políticas alimentarias y ambientales resulta esencial para garantizar suministros estables y sostenibles.
Legado de acción concreta
Durante su gestión en el IICA, Otero impulsó proyectos que combinaron mejoras de rendimiento agrícola con prácticas de manejo ecológico, dejando como huella una serie de iniciativas que abordaron desafíos inmediatos del campo latinoamericano.
El llamado de la FAO a una visión holística se alinea con ese legado, sugiriendo que la próxima conducción del organismo deberá replicar ese modelo de integración para enfrentar los cambios globales que se avecinan.