El Senasa decidió extender hasta el viernes 6 de noviembre el plazo para que los productores agropecuarios pongan al día su información en el Renspa, el registro que los vincula con los establecimientos donde trabajan. La fecha original vencía el 28 de octubre y la prórroga responde a dos factores: el volumen de trámites que ingresaron al sistema y la mayor demanda de atención presencial en las oficinas del organismo.
La actualización alcanza a quienes están inscriptos en el registro y acumulan más de un año desde su alta o desde la última vez que modificaron sus datos. La obligación surge de la Resolución 679/2026 del Senasa.
Cómo se hace y qué pasa si no se hace
El trámite se puede completar de dos maneras. La primera es digital: se ingresa al sistema Renspa con clave fiscal a través de la ARCA. La segunda es presencial, en la oficina local del Senasa que corresponda a la jurisdicción del establecimiento. La información declarada queda sujeta a verificaciones del organismo antes de incorporarse de forma definitiva.
El vencimiento tiene consecuencias concretas. Los registros que no cumplan con la actualización pueden ser dados de baja y, en ese caso, sus titulares no podrán desarrollar actividades agropecuarias que necesiten, de forma directa o indirecta, una autorización, intervención o certificación del Senasa. La norma prevé pedir la reactivación más adelante, aunque eso no frena las medidas administrativas o sanitarias que el organismo considere pertinentes.
La excepción para quienes vacunan contra la aftosa
Hay un grupo que no necesita hacer el trámite de nuevo: los productores con bovinos o bubalinos en zonas donde se vacuna contra la fiebre aftosa, siempre que hayan presentado la Declaración Jurada de Otras Especies durante la campaña y que la actualización esté acreditada en el SIGSA (Sistema Integrado de Gestión de Sanidad Animal). En esos casos la información ya fue validada durante la vacunación.
Esa excepción, de todos modos, no los exime de declarar todas las especies y actividades pecuarias que llevan adelante ni de informar cambios cuando se producen.
Por qué importa el registro
El Renspa identifica al productor y lo conecta con el establecimiento donde produce. También permite registrar actividades agrícolas, ganaderas y forestales, lo que lo convierte en una pieza clave para la trazabilidad y los controles sanitarios.
El Senasa aclaró además que los trámites ya ingresados y pendientes de aprobación en sus oficinas se resolverán a la brevedad. La prórroga no cambia la obligación de mantener los datos al día: solo suma días para cumplirla.