Alexander Zverev, de Hamburgo, se convirtió en el número 1 del ranking ATP tras ganar los torneos de Roland Garros y US Open en 2026, a pesar de vivir con diabetes tipo 1 desde los cuatro años.
Un diagnóstico que no detuvo el sueño
A los 4 años, los médicos le advirtieron que la enfermedad crónica impediría una carrera en el tenis de alto nivel. Sus padres, Irina y Alexander Zverev, decidieron desafiar esa predicción y acompañaron al pequeño en un proceso de entrenamientos intensos y controles médicos constantes.
De la categoría juvenil al circuito profesional
Con 29 años, Zverev había superado la etapa juvenil, donde llegó a la cima del ranking junior y ganó el Australian Open 2014. Su estilo le valió el apodo de "Principito", comparándolo con el legado de Roger Federer.
La batalla en la cancha
Durante los partidos, la imagen de Zverev inyectándose insulina se volvió recurrente en redes sociales. En 2023, un árbitro de silla le prohibió hacerlo en Roland Garros, lo que provocó su reacción: > "Dicen que se ve raro cuando hago esto en la cancha. Pero no es un comentario muy acertado. Si no lo hago, mi vida correrá peligro", señaló el tenista.
Más allá de los títulos
Además de sus logros deportivos, Zverev fundó una organización que brinda apoyo y medicación a niños con diabetes en países en desarrollo. Su historia se ha convertido en un referente para atletas que enfrentan enfermedades crónicas.
Próximos desafíos
Con el número 1 asegurado, Zverev se prepara para defender su posición en los próximos Grand Slam y seguir promoviendo la concientización sobre la diabetes a nivel global.