Daniil Medvedev sufrió más de la cuenta, pero sigue adelante en el ATP 500 de Viena. El ruso levantó un punto de partido y remontó un 3-5 adverso en el set decisivo para imponerse a Cameron Norrie por 4-6, 6-3 y 7-6 (1), en un partido que se estiró hasta el tiebreak. Con este triunfo accedió a los cuartos de final y quedó a una sola victoria de sellar su clasificación a las ATP Finals.

Un partido de ida y vuelta

El británico sorprendió en el arranque y se llevó el primer parcial con autoridad. Medvedev reaccionó a tiempo, niveló el marcador y en el tercero la paridad se mantuvo hasta el desempate. Allí el ruso fue contundente: cerró el tiebreak 7-1 y dejó sin respuestas a un Norrie que venía de superar a Daniel Mérida en la ronda inicial.

El historial entre ambos ya tenía seis antecedentes en el circuito profesional, con cinco victorias para el ruso y una para el británico. Este séptimo cruce amplió la ventaja del número uno del cuadro.

La racha que ilusiona

El dato que explica el presente de Medvedev está en su regularidad: acumula 18 triunfos en sus últimos 20 partidos y llegó a cuartos de final por centésima vez en su carrera. Desde el US Open, su recorrido incluye el título en el ATP 250 de Hangzhou, las semifinales en el ATP 500 de Beijing y en el Masters 1000 de Shanghai, y otro trofeo en el ATP 250 de Almaty.

Esa seguidilla lo dejó en una posición inmejorable para meterse entre los ocho mejores de la temporada. La clasificación matemática depende ahora de un solo partido.

Lo que viene

En la próxima instancia, el ruso se medirá con el francés Adrian Mannarino, que avanzó a cuartos de final y será el obstáculo para confirmar el boleto a las Finales ATP. Medvedev llega con confianza y con la tranquilidad de haber sobrevivido a un partido que pudo haber perdido.