Alpine, la escudería suiza de Fórmula 1, entra en la fase decisiva de la temporada 2026 con una clara desventaja frente a sus rivales, según los resultados de los últimos Grandes Premios.

El equipo indica que la escasez de recursos limita su capacidad de desarrollo y puesta a punto de los monoplazas, lo que repercute directamente en el rendimiento en pista.

Esta falta de recursos obliga a Alpine a adoptar una estrategia defensiva, intentando maximizar los puntos que aún pueden cosechar antes de que concluya el campeonato.

Con varios Grandes Premios por delante, la escudería buscará ajustes tácticos para intentar frenar la caída y mantenerse competitivo en la recta final.