Checo Pérez pilotó un monoplaza en el Paseo de la Reforma, el mismo chasis que apareció en la cinta F1, la película. El vehículo, un Dallara F2 2018 con la estética de Cadillac, fue preparado para la exhibición urbana.

El origen del monoplaza

Durante la producción de la película, se emplearon seis coches de Fórmula 2 convertidos en réplicas de Fórmula 1. En el film, Brad Pitt interpreta al piloto ficticio Sonny Hayes y destruye varios de esos bólidos. Uno de los seis sobrevivió y fue cedido a la escudería Cadillac para que Pérez lo utilizara en la calle.

Adaptaciones para la vía pública

Para circular por el asfalto de la capital, el equipo elevó la altura del chasis y montó neumáticos diseñados para condiciones de lluvia, evitando daños en la pista urbana. Estas modificaciones permitieron que el coche mantuviera su aspecto de F1 sin comprometer la seguridad.

"Un nos vemos pronto y muchas gracias", agradeció Checo Pérez al público al concluir la vuelta.

Reacción del público

Los aficionados se congregaron en uno de los puntos neurálgicos del Paseo de la Reforma. Tras la última vuelta, el piloto saludó a la multitud y reiteró su gratitud, generando un ambiente de entusiasmo entre los presentes.

El uso del coche cinematográfico subraya la estrecha relación entre la industria del entretenimiento y el automovilismo, y muestra cómo marcas como Cadillac aprovechan estos recursos para eventos promocionales.