El Ministerio de Economía cerró la segunda licitación de octubre con adjudicaciones por $11,56 billones y cubrió los vencimientos de deuda del período, que sumaban $10,9 billones. La operación dejó un rollover del 106,99% y volvió a resolverse sin títulos en dólares: es la cuarta vez consecutiva que el Gobierno evita ese instrumento.
La Secretaría de Finanzas recibió ofertas por $15,79 billones, bastante por encima de lo que necesitaba refinanciar. Con ese resultado, el Tesoro no solo renovó todos sus compromisos, sino que además retiró liquidez del mercado por unos $660.000 millones, un mecanismo que ya había usado en la licitación anterior.
Qué buscaron los inversores
La demanda se concentró en instrumentos de cobertura y plazos relativamente cortos. El más pedido fue el bono dual CER/TAMAR con vencimiento en diciembre de 2028, que captó $3,53 billones a una tasa efectiva anual del 6,21% sobre CER.
Detrás apareció la letra vinculada al dólar con vencimiento en enero de 2027, con $2,53 billones colocados y una tasa efectiva anual del 7%. La nueva LECAP a febrero de 2027 sumó $2,08 billones, con una tasa efectiva mensual del 2,1% y anual del 28,32%.
El resto se repartió entre títulos indexados por inflación. El bono TAMAR a agosto de 2027 aportó $1,46 billones, con un margen del 2,97% sobre esa referencia. El CER a marzo de 2027 captó $1,12 billones a una tasa del 3,04% sobre CER, y el dual a octubre de 2027 sumó $830.000 millones al 6,23% sobre CER.
"La estrategia oficial volvió a apoyarse en extender vencimientos hacia el próximo mandato presidencial", señaló Eric Ritondale, de PUENTE Inversiones, aunque remarcó que la demanda privilegió plazos más cortos y mecanismos de cobertura indexada.
La deuda en dólares, en pausa
La ausencia de títulos en dólares volvió a poner la lupa sobre el programa financiero para 2027. La colocación del bono AO29 sigue detenida y quedan alrededor de US$800 millones pendientes, en un contexto de tasas elevadas que llevaron a Economía a suspender esas operaciones.
La pausa abrió interrogantes sobre si el Gobierno ya tiene definido su esquema de financiamiento para el año próximo. La licitación en pesos resolvió los compromisos inmediatos, pero por sí sola no cubre las necesidades de divisas del Tesoro.
Según Ritondale, la combinación de una nueva LECAP con un bono dual CER/TAMAR fue clave para sostener la demanda y refinanciar los pasivos sin presionar las tasas del mercado secundario. El resultado, en tanto, deja abierta la pregunta sobre cómo se completará la porción en moneda extranjera del programa financiero.