El criancero neuquino Don Pascual Railaf, de 82 años, logró localizar y recuperar cerca de 60 chivas que habían desaparecido hace varios días, gracias a la intervención de vecinos y un dron que las detectó a 18 kilómetros de su puesto en la zona de Picún Leufú.

Búsqueda bajo la lluvia

Tras notar que gran parte del rebaño no regresaba al atardecer, Don Pascual salió a pie a buscarlas, sin caballo ni ayuda. "Estoy a pata, no tengo caballo. No tengo ayuda de nadie", relató en una entrevista mientras describía la angustia de no encontrar rastro alguno.

Los días siguientes recorrió la zona bajo la lluvia, sin éxito. "Ya ahora van a ser casi cuatro días, cinco días", comentó, mientras su preocupación aumentaba.

La comunidad se suma

El llamado de auxilio difundido en medios locales movilizó a varios vecinos. Juan Villanueva y otros residentes se unieron a la tarea, ampliando la zona de búsqueda. Además, Gabriel Parada y su pariente José López siguieron el rastro de los animales bajo la lluvia y los guiaron de regreso al dueño.

Tecnología al rescate

Ante la falta de resultados, se empleó un dron de última generación. El aparato sobrevoló la zona y capturó imágenes que mostraron al rebaño a la distancia mencionada. > "Ahí van todas mis chivitas", exclamó Don Pascual al ver las fotos, sin poder contener la emoción.

El reencuentro

Al confirmar la ubicación, los vecinos trasladaron las chivas al puesto. Don Pascual identificó a cada animal: "Ahí va mi chivita negra, la otra overa, la otra blanca, mi castrón blanco". El momento culminó con la frase que había usado al pedir ayuda: "Ahí van todas mis chivitas".

Próximos pasos

Tras el hallazgo, la comunidad entregó a Don Pascual un caballo para facilitar futuras labores. La experiencia subraya la importancia de la colaboración vecinal y el uso de tecnología en la ganadería de la región.