El exjugador de rugby league Joe Westerman, de 36 años, se casó con Alison Hopkinson en Scarborough, North Yorkshire, según reportaron The Sun y Daily Star. La ceremonia llega dos años después de que un video íntimo grabado en un callejón de Pontefract lo dejara fuera de la alineación de los Castleford Tigers y terminara con su matrimonio con Lauren Boyd.
En la boda, Westerman usó un traje beige y Hopkinson un vestido corte A con una cola corta. Después de la celebración, el ex tercera línea publicó un mensaje que ambos medios reprodujeron antes de que cerrara su cuenta al público: "Un día que jamás olvidaremos. Gracias a todos los que lo hicieron tan especial. Por siempre juntos. Los Westerman".
El escándalo que cambió su carrera
La repercusión del video, de apenas siete segundos, sacudió al rugby league británico al comienzo de la temporada 2023 de la Super League. Las imágenes mostraban a Westerman en una situación íntima con una mujer detrás de un local de una cadena de panaderías, en un estado evidente de ebriedad tras más de 15 horas de consumo de alcohol. La difusión en redes sociales le costó su lugar en el equipo.
El impacto también llegó a su vida familiar. Westerman estaba casado con Boyd desde 2014, eran pareja desde la infancia y tenían tres hijos. La relación terminó ese mismo año, después de nueve años de matrimonio. Boyd salió públicamente a aclarar que no era la mujer del video: "Quiero dejar MUY claro que esta NO soy yo". También manifestó su preocupación por la exposición de sus hijos: "Tenemos tres hijos, uno de los cuales tiene casi 15 años, ¡y no necesita ver este tipo de cosas por todas las redes sociales!".
Según declaraciones recogidas por The Sun, Boyd contó que había recibido el video antes de que se publicara y que se enteró por esa vía. "Pero me alegro de que lo hayan encontrado porque la sola idea de besarlo después me da asco", dijo. Westerman, por su parte, le envió mensajes de disculpa que la prensa británica difundió: "Las palabras nunca podrán explicar lo mucho que lo siento" y "No puedo explicar lo que pasó porque físicamente no lo recuerdo". En otro pasaje escribió: "Es repugnante y ahora tengo que vivir con ello para siempre".
De la ruptura a una nueva vida
A fines de 2023, apenas medio año después del episodio, Westerman hizo pública su relación con Hopkinson, agente inmobiliaria de la zona y exesposa de un amigo suyo. La pareja estuvo comprometida cerca de dos años antes de pasar por el altar. Tras la ceremonia, los recién casados viajaron con sus hijos, de acuerdo con los periódicos locales.
La boda se concretó pocas semanas después de que Boyd se casara con su nueva pareja, Karl Holmes, ambos de 38 años, según los mismos medios. Westerman había iniciado su carrera profesional a los 16 años y se consolidó como una figura del rugby league inglés antes del episodio que marcó su salida de Castleford.