La emergencia hídrica que golpea al Litoral sumó un nuevo frente: Formosa puso en marcha su plan de contingencia para evacuar hacienda de las zonas ganaderas de Banco Payaguá, General Mansilla y Colonia Cano. El motivo es la crecida del río Paraguay, que no logra escurrir por el llamado "efecto remanso" que le impone el Paraná aguas abajo.

El dato que dimensiona lo que viene lo aportó el Senasa: en los últimos dos meses se trasladaron 147.500 bovinos y bubalinos desde las regiones afectadas del Litoral. Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe y el Delta bonaerense concentran hasta ahora los operativos más grandes, con productores que corren contra el reloj para evitar pérdidas económicas y resolver la logística del traslado.

Qué dicen desde la provincia

El gobierno formoseño buscó llevar calma y remarcó que la situación está bajo control preventivo. "La situación hídrica en el territorio formoseño es administrada de manera preventiva y bajo un control riguroso", señalaron desde la administración provincial. Además, relativizaron la magnitud del fenómeno en comparación con lo que ocurre aguas abajo, aunque admitieron que los pronósticos obligan a acelerar la gestión.

En la misma línea, las autoridades provinciales defendieron el operativo y el conocimiento del terreno por parte de los productores. "Lejos de los discursos alarmistas, las áreas competentes del Estado actúan con previsión", expresaron, y destacaron "la destreza histórica de los productores locales para el manejo de su hacienda en épocas de contingencia hídrica".

El efecto remanso, la causa del problema

El fenómeno de El Niño todavía no descargó lluvias sobre las principales zonas productivas del país, pero su impacto en el sur de Brasil y en Paraguay genera consecuencias en las zonas costeras argentinas. La crecida del Paraná complica toda la traza hídrica: en la Triple Frontera se gestiona la represa de Itaipú para evitar que se sume al caudal del Iguazú, y en el tramo final el agua impacta contra el Uruguay.

Aguas arriba, ese volumen frena el escurrimiento del Paraguay y lo hace crecer. Ese desborde es el que llegó ahora a Formosa, una provincia que hasta hace poco estaba fuera del mapa de la emergencia.

Trámites y recomendaciones para evacuar

Más allá del traslado en sí, los operativos incluyen la agilización de los papeles necesarios para mover la hacienda a zonas altas: la emisión del documento de tránsito electrónico (DT-e) y la inscripción en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (Renspa).

Desde el Senasa aseguraron que los movimientos de animales se duplicaron en comparación con el año pasado y proyectaron que seguirán subiendo "a medida que evolucione la situación en cada región". El organismo también difundió una serie de pautas para ordenar la evacuación. Entre las principales: definir de antemano dónde resguardar a los animales, en potreros altos o zonas seguras, y acopiar alimento y agua potable.

La recomendación es iniciar el traslado entre 24 y 48 horas antes de que llegue el agua y hacerlo en tropas pequeñas para reducir el estrés de los animales. Si la evacuación no es posible, la indicación es abrir tranqueras y alambrados para que se muevan por sus propios medios. Para no perderlos, sugieren marcarlos con pintura en aerosol de uso veterinario sobre el lomo. Una vez a salvo, conviene darles agua segura, revisar el estado de las pezuñas y mantener al día el plan sanitario, con el objetivo de prevenir enfermedades como leptospirosis y pietín.