La saxofonista Zoh Amba editó Eyes Full, un álbum que salió por el sello Matador/Popstock! y que, llamativamente, pasó casi sin repercusión entre los medios especializados y los aficionados que suelen seguir de cerca las novedades del año.
La escasa atención que recibió el trabajo resulta difícil de explicar por varias razones. Una de ellas es que se trata del primer disco de la artista en ese formato con estas características, un dato que por sí solo suele despertar interés en el circuito.
Un lanzamiento que no encontró eco
El material circula en un contexto donde las gemas discográficas aparecen cada año y compiten por la atención de un público inquieto. Aun así, Eyes Full no logró instalarse en la conversación de la prensa especializada ni en las recomendaciones habituales de los seguidores más perspicaces.
El álbum lleva el respaldo de dos sellos con recorrido, Matador y Popstock!, lo que refuerza la rareza de su bajo perfil. La combinación de una artista con propuesta propia y un sello de trayectoria no alcanzó para que el disco se destacara en la agenda musical.
El dato que llama la atención
El punto que más sorprende es que se trata del primer trabajo de Zoh Amba en este formato, según consigna la información disponible sobre el lanzamiento. Ese detalle, habitualmente, funciona como un imán para la crítica y para el público que sigue la evolución de los artistas.
Pese a eso, el disco no generó el revuelo esperado. La ausencia de cobertura y de comentarios entre los oyentes más atentos deja abierta la pregunta sobre qué factores incidieron para que Eyes Full quedara fuera del radar.
El caso de Zoh Amba se suma a otros lanzamientos que, por distintas razones, no encuentran el espacio que su propia producción parece merecer. Queda por ver si el paso del tiempo y el boca a boca entre los aficionados logran revertir el silencio inicial en torno al álbum.