La planta de Plantium en Villa Constitución, Santa Fe, amaneció este viernes con las puertas cerradas. La empresa de agricultura de precisión despidió a más de 100 trabajadores: 84 de la sede fabril y el resto distribuidos en otras ciudades, entre ellas Rosario. Los telegramas de despido se enviaron la noche anterior, pero buena parte del personal se anotició recién al llegar a su puesto y encontrarse con la planta cerrada.

Por qué se cayó la estructura

En el sector atribuyen el colapso a tres factores que se combinaron. El primero es la competencia de equipos importados desde China, que según los trabajadores pueden costar hasta cinco veces menos que los fabricados en la localidad santafesina. El segundo es el efecto dominó de la caída de dos grandes compradores, Pauny y Metalfor. El tercero es el tipo de cambio atrasado, que golpeó la competitividad de la firma.

La situación no fue repentina. Fulvio Monti, trabajador de la empresa y referente del Sindicato de Empleados de Comercio de Villa Constitución, explicó que los problemas arrancaron unos dos años antes y se profundizaron desde julio. El dirigente sigue en la planta, donde el conflicto permanece abierto, y contó que hay empleados dispuestos a resignar parte de sus indemnizaciones para conservar otros puestos.

"El campo la está pasando mal, la maquinaria está pasando mal, con un dólar que no sirve", describió Monti.

Una empresa con historia en el agro

Plantium nació en 1996 con actividades de ingeniería mecatrónica y desde 2002 se especializó en agricultura de precisión: monitores de siembra, pilotos automáticos y sistemas de gestión de datos. En 2022 inauguró en Rosario un centro de Investigación y Desarrollo con más de 50 profesionales dedicados a inteligencia artificial y robótica.

En los últimos meses la firma buscó alternativas para sostener la actividad. Según Monti, se evaluaron un posible interés de New Holland, una opción vinculada con Agricultores Federados Argentinos (AFA) y la llegada de capitales chinos dispuestos a comprar la compañía o asociarse.

El contexto de la maquinaria nacional

El cierre se conoce la misma semana en que se sumó un nuevo capítulo a la crisis de Pauny, el fabricante nacional de tractores con sede en Las Varillas, Córdoba. Ambas empresas comparten el impacto de la importación de productos chinos que llegan al país con valores muy inferiores.

La industria de maquinaria agrícola atraviesa un momento delicado, con agropartes que caen hasta 33% en Córdoba. El caso de Plantium se suma a un mapa de dificultades para los fabricantes locales que compiten con tecnología importada.