En un comunicado emitido este jueves, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires señaló que la próxima campaña de trigo (2026/27) sólo será rentable para quienes logren aislar granos aptos para panificación, dado que la demanda industrial está hambrienta pero el sector exportador muestra poco entusiasmo.

"Las primeras pruebas de cosecha al norte del país revelan rendimientos superiores al promedio histórico", indicó la Bolsa.

Calidad sobre volumen

El foco ya no será la cantidad cosechada, sino la proporción de granos que cumplan con los estándares de panadería. Según los técnicos, alrededor del 34 % del cultivo ya está en fase de espigado, concentrado en el centro y norte agrícola, y los rendimientos esperados son alentadores siempre que el llenado de granos no sufra condiciones adversas.

Pronóstico en Brasil y Paraguay

En el vecino Brasil, la Conab prevé una cosecha de apenas 5,74 millones de toneladas, un descenso del 27 % respecto al ciclo anterior, y gran parte del grano tendría baja calidad. La Asociación Brasileña de la Industria del Trigo (Abitrigo) estima que Brasil necesitará importar al menos 9,0 millones de toneladas de trigo panadera, cifra superior a los 6,1 millones del ciclo previo. Paraguay también enfrenta un pronóstico climático desfavorable, lo que complica aún más el suministro regional.

"Se espera una cosecha de apenas 5,74 millones de toneladas, 27 % menos que el ciclo anterior", señaló la Conab.

Precios y expectativas de mercado

En la Bolsa argentina, el contrato Trigo Rosario Diciembre 2026 cerró a un promedio de 218,5 u$s/tonelada, mientras que el de Marzo 2027 alcanzó 229,0 u$s/tonelada. El precio de referencia para el disponible se ubicó hoy en 225,0 u$s/tonelada, alrededor de un 20 % por debajo de los valores negociados en Brasil, según datos del Cepea‑Esalq.

Los analistas atribuyen esta brecha a la escasez de partidas con calidad mínima para exportación y a la presión de un posible “apagón logístico” en el Mar Negro, que podría desencadenar una fuerte venta de cereal al momento de la cosecha.

En síntesis, la campaña 2026/27 demandará que los productores prioricen la obtención de granos de alta calidad y su adecuada segregación antes de intentar atender a los molinos locales o a los compradores internacionales.