El proyecto de Ley de Biocombustibles, que busca elevar la cuota obligatoria de bioetanol del 12 % al 15 % y la de biodiésel del 7,5 % al 10 %, recibió ayer la media sanción del Senado y queda a la espera de su tratamiento en la Cámara de Diputados. El empresario cordobés Víctor Accastello, pionero de la normativa y director de la planta de bioetanol ACA Bio en Villa María, calificó la iniciativa como “posible” pero urgió a ir más lejos.
Reacción del sector
Accastello lleva dos décadas defendiendo que el maíz puede transformarse en energía y subproductos para la ganadería. En una entrevista declaró: > "Es una ley posible", afirmó. A su juicio, el aumento del 12 % al 15 % representa solo un "saltito" dentro de una estrategia que debería alinearse con los vecinos del Mercosur.
Mercado y competitividad
Según el empresario, las compañías petroleras ya incorporan más etanol del exigido por la normativa. Señaló que las naftas premium contienen alrededor de 15 % de etanol y las súper 13 %. "Ese comportamiento muestra que el producto es competitivo en precio", explicó.
Visión a largo plazo
Accastello propone que Argentina armonice sus mezclas con Paraguay (30 %) y Brasil (32 %). Añadió que, de mantenerse la tendencia, podrían considerarse metas del 25 % en tres o cuatro años y del 30 % en ocho a diez años: > "Tal vez dentro de tres o cuatro años tengamos que hablar de un 25 %, con ese horizonte de 30 % para dentro de ocho o diez años", sostuvo.
Inversión y capacidad instalada
La nueva normativa abriría la puerta a inversiones que superan los 1000 millones de dólares y que podrían participar del Régimen de Incentivo a la Generación de Inversión (RIGI). La planta de ACA Bio produce 300 000 m³ de etanol al año; el año pasado exportó 100 000 m³ a Brasil y Europa, equivalentes a un tercio de su producción. Accastello asegura que la capacidad actual permitiría cubrir el objetivo del 15 % sin necesidad de nuevas instalaciones, aunque alcanzar niveles superiores exigiría ampliaciones y mantenimiento planificado.