El Mundial de la FIFA 2026 en Estados Unidos finalizó con un operativo de seguridad sin precedentes, con la confiscación de más de 700 drones y la detención de más de 900 sospechosos de trata de personas, según confirmaron autoridades federales. El despliegue, coordinado entre el Departamento de Seguridad Nacional, el FBI y la Administración Federal de Aviación, afectó a millones de visitantes en las 16 ciudades sede.
El FBI realizó más de 300.000 investigaciones de antecedentes sobre personal acreditado para el torneo, en una operación que incluyó la participación de más de 5.000 empleados federales y estatales. La política de “tolerancia cero” para drones y las acciones contra la trata de personas formaron parte de un modelo de seguridad que se utilizará en el Super Bowl 2027 y los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Seguridad aérea
Durante la Copa Mundial, las autoridades federales incautaron más de 700 drones no autorizados en las inmediaciones de estadios y zonas de fanáticos. La política de tolerancia cero se tradujo en la confiscación inmediata de drones detectados en zonas restringidas y la imposición de multas de hasta $100.000 a los operadores infractores.
Controles de antecedentes
El FBI realizó más de 300.000 investigaciones de antecedentes a jugadores, entrenadores, personal operativo y voluntarios acreditados en el Mundial de la FIFA 2026. El objetivo de estos controles fue prevenir la entrada de personas con antecedentes penales o posibles vínculos con redes criminales.
El centro de inteligencia del FBI gestionó la coordinación de 400 agencias de seguridad de diferentes países, junto con cientos de policías estatales y locales. Durante los 39 días del torneo, el centro de inteligencia proporcionó un promedio de 26 alertas diarias, que fueron investigadas por equipos especializados.