A partir de este mes, el modelo eléctrico chino Leapmotor se ubica como el vehículo 0 km con el menor gasto por kilómetro en Argentina, superando a los tradicionales de motor de 1.0 L. La medida se basa en el consumo para recorrer 500 km en ciudad, usando el precio promedio de la nafta Súper de YPF en CABA (≈ $2.048 por litro).

El dominio de los eléctricos y los híbridos

Los autos electrificados aparecen como la opción más barata cuando se consideran tanto el precio del combustible como el valor del vehículo. Entre los diez modelos con menor costo total, el más accesible es un SUV eléctrico de origen chino, cuyo precio ronda los $27,7 millones. Además, los híbridos enchufables de Stellantis, presentados recientemente, reducen la frecuencia de mantenimiento a cada 20.000 km, según la propia marca.

"Los servicios oficiales de nuestros SUV híbridos se realizan cada 20.000 km", declaró Stellantis.

Motores de combustión de 1.0 L siguen en la lista

El Renault Kwid 1.0, con motor de tres cilindros y 66 CV, consume alrededor de 6,5 l/100 km. Recorrer 500 km le cuesta aproximadamente $66.560, y su precio de venta es de $27,740,000. Por su parte, el Fiat Mobi, de cuatro cilindros y 70 CV, gasta 8,5 l/100 km, lo que implica un gasto de $87.040 para los mismos 500 km, con un valor de mercado de $30,210,000.

Motores turbo de 1.0 L y su impacto

Los motores turbo de un litro, presentes en modelos como Peugeot 208, Volkswagen Polo y Citroën C3, combinan tres cilindros y potencias entre 100 y 120 CV. Sus consumos varían según el peso del vehículo. Por ejemplo, el Peugeot 208 necesita 40 l (≈ $81.920) para 500 km y se vende por $44,220,000; el Volkswagen Polo 1.0 consume 44,5 l (≈ $91.136) y cuesta $45,090,050.

Mantenimiento más barato en la nueva generación

Los autos eléctricos presentan menos piezas móviles, lo que permite intervalos de servicio más extensos y, por ende, menores costos de mantenimiento. La información de Stellantis confirma que sus SUV híbridos requieren revisiones cada 20.000 km, duplicando el intervalo de los modelos tradicionales.

En conjunto, la combinación de precios de venta, consumo de combustible o electricidad y menores gastos de mantenimiento está redefiniendo qué vehículos resultan más económicos para los compradores argentinos.