Los municipios del interior de la provincia de Buenos Aires presentaron hoy una solicitud oficial para que la Ruta Nacional 5 sea convertida en autovía. Según los dirigentes locales, la ausencia de esta obra eleva los gastos de transporte y genera un riesgo constante para miles de familias que la utilizan a diario.
Un eje estratégico para la economía
La carretera conecta el corazón de la provincia con los principales centros energéticos del país. Es la vía que lleva la arena proveniente de Entre Ríos hacia los yacimientos de fracking en la Patagonia, un proceso que requiere millones de toneladas de material. Además, por este corredor circulan productos agropecuarios, mercancías del comercio regional y suministros esenciales para proyectos como Vaca Muerta.
Costos crecientes y peligros latentes
Cada día de retraso se traduce en aumentos de flete para los transportistas y en pérdida de competitividad para las pequeñas y medianas empresas locales. La falta de una infraestructura moderna también incrementa la probabilidad de accidentes, poniendo en juego la vida de conductores y pasajeros.
Reclamo histórico y demanda de inversión
Los municipios argumentan que la petición no es una cuestión puntual, sino una demanda histórica que busca integrar de forma eficiente al interior en la economía nacional. Consideran que invertir en la Ruta 5 equivale a apostar por el desarrollo federal, la permanencia de inversiones y la preservación de vidas.
Próximos pasos
Las autoridades provinciales deben evaluar el presupuesto disponible y definir un calendario para la obra. Mientras tanto, los gobiernos locales continúan presionando para que la conversión a autovía se incluya como prioridad en la agenda de infraestructura nacional.