Berkshire Hathaway vendió el 75 % de su participación en Apple, una operación que pudo haberle costado hasta 112 000 millones de dólares en ganancias, según el informe financiero de la empresa presentado en 2024. La decisión se tomó bajo la dirección de Greg Abel, quien asumió la gerencia del conglomerado tras la jubilación de Warren Buffett el 31 de diciembre de 2025.

Dimensión de la venta

Durante los últimos nueve trimestres, Berkshire descargó 687 642 574 acciones de Apple, reduciendo su tenencia de 915 millones de acciones –valoradas en 156,8 mil millones de dólares al 30 de septiembre de 2023– a menos del 10 % de su cartera. Esa reducción representó más del 40 % del total de activos del conglomerado en ese momento.

Motivos señalados por Buffett

En la asamblea de accionistas de mayo 2024, Buffett explicó que la medida buscaba anticiparse a posibles aumentos de la carga tributaria. > "No me molesta en absoluto escribir ese cheque… si el impuesto sube al 21 % este año o a un porcentaje mayor después, no creo que sea un problema para los accionistas", declaró el inversor.

Valoración y oportunidad perdida

Cuando Berkshire empezó a comprar Apple en 2016, la acción cotizaba con un múltiplo precio‑beneficio (P/E) apenas superior a 10. En octubre 2023, el P/E proyectado para 2026 rondaba los 38 veces, acercándose a los niveles de la burbuja puntocom. La subida posterior del precio de la acción duplicó el valor de los títulos que la empresa había vendido, generando la pérdida potencial mencionada.

Repercusiones financieras

El recorte de la posición no solo respondió a una previsión tributaria; también implicó abandonar una de las inversiones más rentables de la historia de Berkshire. La salida anticipada de Apple redujo la exposición del conglomerado a un activo que, al momento de la venta, ya representaba una parte sustancial de su portafolio y que continuó apreciándose en los meses siguientes.