Robert Covington, reconocido tecnólogo y educador en seguridad digital, estuvo en el Centro de Convenciones de Buenos Aires del 7 al 9 de octubre como invitado de Platinum Ciber. Durante el evento Ekoparty, lideró la edición local de Quantum Village y organizó una competencia Capture The Flag (CTF) dirigida a estudiantes y profesionales.

Computación cuántica: ¿qué puede hacer hoy?

Covington señaló que, por el momento, los ordenadores cuánticos solo resuelven problemas experimentales y de pequeña escala. Utilizan cúbits en lugar de bits tradicionales, lo que limita su capacidad para tareas prácticas.

"Por ahora solo pueden abordar problemas pequeños y experimentales", explicó.

En el futuro, podrían complementar a CPUs y GPUs en cálculos muy específicos, como subrutinas de optimización que resultan imposibles para los procesadores clásicos.

No reemplazarán a las máquinas tradicionales

El experto aclaró que la tecnología cuántica no sustituirá a los ordenadores convencionales, sino que trabajará en conjunto con ellos. "La mayor parte del programa seguirá corriendo en una máquina tradicional; solo ciertos cálculos pasarán a la computadora cuántica", indicó.

Más allá de la computación

Además de los ordenadores, Covington destacó otras aplicaciones cuánticas, como la generación de números aleatorios con mayor entropía. Quantum Village dispone de un código abierto para este tipo de generadores, que ya se está probando en entornos de investigación.

Riesgos para la criptografía

El especialista advirtió que la llegada de la computación cuántica podría comprometer sistemas criptográficos actuales, incluyendo los usados en criptomonedas. Según él, la transición a la criptografía poscuántica será lenta y poco perceptible para el usuario final, pero los gobiernos y las empresas deben prepararse con urgencia.

"Muchas organizaciones y gobiernos aún no están preparados para ese cambio", sostuvo Covington.

Mirando al futuro

Covington comparó la evolución de los ordenadores cuánticos con la miniaturización de los chips de los teléfonos móviles. Mencionó que ya se exhibió un dispositivo de tres cúbits transportable, lo que sugiere que la tecnología podría volverse más accesible con el tiempo.

En conclusión, la visita de Covington subrayó la necesidad de que los entes públicos y privados revisen sus protocolos de seguridad y empiecen a migrar hacia soluciones poscuánticas antes de que la tecnología se consolide.